El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS) iniciará una revisión operativa de 277 hospitales de segundo y tercer nivel en el país, con el propósito de identificar necesidades de infraestructura, equipo médico, medicamentos y personal, en medio de las recientes protestas de trabajadores que exigen mejores condiciones laborales.

El director general del organismo, Zoé Robledo, informó que las inspecciones también servirán para conocer directamente las dificultades que enfrenta el personal médico y administrativo durante sus actividades cotidianas. El funcionario señaló que escuchar a los trabajadores será el primer paso para detectar problemas en la operación de las unidades y definir las acciones necesarias para atenderlos.

La revisión contempla aspectos fundamentales para la atención de los derechohabientes, entre ellos la disponibilidad de medicamentos e insumos básicos, el estado de las instalaciones hospitalarias y los almacenes, así como el funcionamiento del equipo especializado.

Otro de los puntos será identificar las áreas en las que se requiere contratar más personal para responder a las necesidades de los servicios médicos. Robledo explicó que las visitas no se limitarán a una evaluación desde las oficinas centrales. La instrucción es que directores y responsables estatales acudan a los centros de trabajo para conocer las condiciones de cada área hospitalaria.

La estrategia contempla recorridos piso por piso para detectar equipos fuera de servicio, faltantes de material y otras necesidades que afecten las labores del personal y la atención a los pacientes. El titular del instituto sostuvo que los propios trabajadores conocen de primera mano las carencias de cada unidad, por lo que su participación será relevante para identificar los problemas que requieren solución.

La iniciativa se presenta después de las movilizaciones de empleados del IMSS, quienes han planteado demandas relacionadas con las condiciones de trabajo, los incrementos salariales y el suministro de medicamentos e insumos médicos.

Con las inspecciones, el instituto busca identificar las necesidades operativas de sus hospitales y establecer medidas de mejora para fortalecer la atención a los derechohabientes.

No obstante, la revisión constituye una etapa de diagnóstico: los resultados y las acciones que se adopten determinarán en qué medida podrán atenderse las demandas del personal y las deficiencias detectadas en las unidades médicas.