Frente a un panorama laboral donde más de 46 mil jóvenes buscan empleo en la entidad, Waldo Fernández, aspirante a la Coordinación Estatal de la Defensa de la Transformación y la Soberanía Nacional, urgió a transformar las políticas públicas para garantizar oportunidades reales y salarios dignos a la juventud de Nuevo León.
El senador con licencia señaló que el principal obstáculo al que se enfrentan los recién egresados es la falta de experiencia laboral previa, un requerimiento que se convierte en un círculo vicioso para quienes intentan insertarse en su primer trabajo.
El también empresario enfatizó la urgencia de fortalecer la orientación vocacional basada en datos y proyecciones de mercado a cinco años. Explicó que, al ser Nuevo León un estado predominantemente manufacturero, existe un déficit generalizado de perfiles técnicos especializados en áreas de alta demanda como robótica, inteligencia artificial y desarrollo de software, mientras que la oferta educativa continúa sobrepoblada de carreras tradicionales como derecho, contaduría o medicina.
Para revertir esta tendencia, Fernández planteó crear una estrategia coordinada entre la Secretaría de Educación Pública y la Secretaría del Trabajo. Además, criticó que actualmente ambas dependencias operen como "islas" independientes y propuso unificar la información del mercado laboral con los planes de estudio, asegurando que las cifras de desempleo juvenil —donde más de la mitad de las personas sin trabajo tienen entre 15 y 29 años— exigen una política pública integral para capitalizar el talento local.