Brasil tendrá que definir a su próximo presidente en una segunda vuelta el 25 de octubre, luego de que ninguno de los candidatos alcanzara más del 50% de los votos válidos durante la primera jornada electoral.
Con el 88% de las secciones electorales escrutadas, el candidato del Partido Liberal (PL), Flávio Bolsonaro, encabeza provisionalmente el conteo con 48.19% de los votos, mientras que el actual presidente, Luiz Inácio Lula da Silva, suma 43.80%. La diferencia ronda los cinco millones de sufragios.
El resultado deja fuera de la contienda a los demás candidatos, cuyos votos en conjunto representan poco más de 7% de los sufragios, por lo que la disputa por esos electores será uno de los principales elementos de cara al balotaje.
La diferencia entre ambos candidatos se redujo conforme avanzó el escrutinio. Con 85% de las secciones contabilizadas, Flávio Bolsonaro registraba 48.47%, frente a 43.49% de Lula.
El comportamiento del conteo guarda similitudes con la elección de 2022, cuando Lula comenzó por debajo de Jair Bolsonaro durante las primeras etapas del escrutinio y logró superar a su entonces rival cuando ya se había contabilizado alrededor de 70% de las secciones.
En aquella primera vuelta, Lula terminó con 48.43% de los votos, mientras que Jair Bolsonaro obtuvo 43.20%. Ambos volvieron a enfrentarse en la segunda vuelta, en la que Lula se impuso por un margen de apenas 1.8 puntos porcentuales, con 50.9% frente a 49.1%.
Además de la elección presidencial, los comicios renovaron parte del Senado y la totalidad de la Cámara de Diputados. Hasta el momento, el Partido Liberal acumula 16 de los 54 escaños del Senado que se encuentran en disputa. Ninguna de las bancas definidas hasta ese momento correspondía al Partido de los Trabajadores (PT), la fuerza política de Lula.
En total, están en juego 54 de los 81 escaños del Senado, mientras que las 513 curules de la Cámara de Diputados se renuevan en estos comicios.
El resultado legislativo será relevante para el próximo gobierno, independientemente de quién gane la segunda vuelta, debido a la composición del Congreso que deberá acompañar o negociar las iniciativas presidenciales.
Brasil no ha elegido presidente en primera vuelta desde 1994, cuando Fernando Henrique Cardoso obtuvo 54.3% de los votos frente a 27% de Lula. Desde entonces, ninguno de los comicios presidenciales celebrados en el país ha terminado con un candidato por encima del umbral necesario para evitar una segunda vuelta.
Con la primera fase de la elección ya definida, Lula y Flávio Bolsonaro tendrán ahora poco más de tres semanas para buscar los votos de los candidatos que quedaron fuera de la contienda.
El comportamiento del escrutinio también ha mostrado diferencias regionales. Los primeros resultados suelen incorporar una mayor proporción de votos de las regiones del sur y de grandes centros urbanos, mientras que posteriormente adquieren mayor peso los sufragios del nordeste, región históricamente favorable a Lula y al Partido de los Trabajadores.
Con 62.92% de las secciones contabilizadas, los datos del voto en el exterior mostraban una ventaja para Lula. El presidente encabezaba el resultado en 59 países, mientras que Flávio Bolsonaro lo hacía en 28.
La participación de los brasileños habilitados para votar fuera del país era de 40.10%, frente a una abstención de 59.90%.
Flávio Bolsonaro y Lula van a segunda vuelta en Brasil; se disputarán la Presidencia el 25 de octubre
Brasil irá a una segunda vuelta presidencial el 25 de octubre, con Lula da Silva y Flávio Bolsonaro como los candidatos más votados en la primera ronda.
Etiquetas: