Tras años de apagones sistemáticos que dejan a oscuras a miles de familias y paralizan al sector productivo durante las olas de calor, el Gobierno de Nuevo León y la Comisión Federal de Electricidad (CFE) finalmente acordaron una bolsa de 10 mil millones de pesos para medio remendar la colapsada red eléctrica de la zona metropolitana de Monterrey.
El anuncio fue hecho por el gobernador Samuel García Sepúlveda y llega como una respuesta -considerada tardía- a una crisis recurrente que el propio mandatario reconoce que esta inyección de dinero tampoco resolverá de fondo.
De los recursos prometidos, la CFE aportará 9 mil millones de pesos y el estado pondrá mil millones para la compra de "subestaciones móviles", una medida paliativa para mover plantas de emergencia a municipios golpeados como Monterrey, San Nicolás y Apodaca, donde los cortes se prolongan por días debido a la falta de mantenimiento e infraestructura obsoleta.
Aunque la promesa oficial promete subir la capacidad de 9 mil a 11 mil megawatts y promete que las fallas ahora "durarán horas y no días", los resultados apenas comenzarían a verse hacia noviembre, cuando el calor extremo del verano ya haya pasado.