A más de una semana del arranque de la Copa Mundial de Futbol 2026, el sector restaurantero de Puebla no ha experimentado la derrama económica que esperaba. De acuerdo con la Asociación Poblana de Restaurantes y Prestadores de Servicios (Aprepsac), los establecimientos afiliados registran un incremento promedio de apenas 5% en sus ventas, muy por debajo del crecimiento de entre 15 y 20% que se proyectaba antes del inicio del torneo.

El director de la Aprepsac, Felipe Mendoza, señaló que las expectativas eran altas debido a que se trata de uno de los eventos deportivos más importantes a nivel mundial y que tradicionalmente genera un mayor consumo en restaurantes, cafeterías y bares. “No ha sucedido nada comparado con lo que esperábamos. El Mundial no está despertando la misma pasión que en otras ediciones y el incremento en ventas apenas ronda el 5%”, comentó.

El representante del sector explicó que diversos factores han limitado el impacto económico del torneo en los negocios poblanos. Entre ellos destacó las condiciones para transmitir los partidos en establecimientos comerciales, situación que generó incertidumbre entre empresarios y llevó a muchos negocios a descartar la proyección de los encuentros.

Según Mendoza, los requisitos y costos asociados a las licencias para transmitir los partidos provocaron que varios establecimientos optaran por no asumir el gasto, reduciendo así el atractivo para los aficionados que tradicionalmente seguían los encuentros desde restaurantes o cafeterías.

A ello se suma que una parte importante de la población ha preferido ver los partidos desde casa, centros de trabajo o espacios públicos habilitados por autoridades municipales y estatales. “La gente está viendo los encuentros en sus hogares, oficinas o en los zócalos donde también se están transmitiendo. Eso ha reducido considerablemente la afluencia a los restaurantes”, explicó.

Pese a los resultados obtenidos hasta ahora, el sector mantiene la expectativa de que las etapas finales del torneo, particularmente las semifinales y la final, generen una mayor movilización de aficionados y un repunte en las ventas. La percepción de bajo impacto económico también es compartida por propietarios y encargados de establecimientos en distintos puntos de la zona metropolitana.

Judith Díaz, responsable del Café-Restaurante Mintla, en San Pedro Cholula, afirmó que incluso retransmitiendo algunos encuentros, principalmente los de la Selección Mexicana, no ha observado un incremento significativo en el número de clientes. “No hemos visto la euforia de otros mundiales. Todo se percibe mucho más tranquilo y muchas personas prefieren ver los partidos desde casa o en espacios públicos”, señaló.

Una situación similar reportó Patricia Huerta, encargada del restaurante Adela Mía, en la colonia La Paz de Puebla capital, quien aseguró que las ventas se han mantenido bajas pese a contar con pantallas para la transmisión de los encuentros. “No ha habido movimiento. Pensamos que el Mundial podría atraer más clientes, pero no hemos visto ningún beneficio”, expresó.

A las bajas expectativas cumplidas se suma el costo de las licencias para transmitir los partidos. El encargado de una cafetería de la colonia La Paz, quien pidió mantener su identidad en reserva, relató que descartó proyectar los encuentros luego de conocer que la licencia tenía un costo aproximado de 16 mil pesos y contemplaba un contrato de larga duración.

Además, señaló que existía preocupación por las sanciones económicas derivadas de posibles incumplimientos, las cuales podrían alcanzar montos considerables para pequeñas y medianas empresas.

En este contexto, el Mundial 2026 aún no logra traducirse en una derrama económica significativa para buena parte del sector restaurantero poblano, que mantiene la esperanza de que las fases decisivas del torneo reactiven el consumo y mejoren los ingresos de los negocios dedicados a la preparación y venta de alimentos.