La industria manufacturera de México registró un crecimiento anual de 3.6% en septiembre de 2026, su mayor incremento en los últimos 36 meses, de acuerdo con cifras oportunas del Indicador Oportuno de la Actividad Económica (IOAE), elaborado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (Inegi).

La Secretaría de Economía destacó que este resultado representa una señal de recuperación para la producción manufacturera y podría contribuir al desempeño de la economía nacional durante el tercer trimestre del año, siempre que otros sectores también mantengan una evolución favorable.

Entre las actividades que podrían reforzar esta tendencia se encuentran la minería, la construcción y la generación de electricidad, cuyo comportamiento también influye en el desempeño económico del país.

Por su parte, las estimaciones del Inegi apuntaron a un crecimiento anual de 3.7% en la actividad económica durante septiembre, así como un avance mensual de 0.09%. En el caso de las actividades secundarias relacionadas con la transformación de materias primas, el incremento mensual previsto fue de 0.06%.

Las perspectivas económicas también dependen de la evolución de las exportaciones y de la inversión pública. Banco BASE señaló que el aumento del gasto gubernamental en inversión física podría impulsar la actividad de distintos sectores, mientras que las ventas al exterior de equipo de cómputo se han convertido en un factor relevante para el comercio mexicano.

Sin embargo, la fortaleza de las exportaciones no implica necesariamente una recuperación generalizada de la industria. Banco BASE advirtió que el dinamismo del equipo de cómputo contrasta con las dificultades que enfrentan sectores como el automotriz y el siderúrgico, afectados por los aranceles y la incertidumbre comercial.

Uno de los datos que destaca en el análisis de Banco BASE es el crecimiento anual acumulado de 209.75% en las exportaciones de equipo de cómputo hasta agosto de 2026. La institución también identificó la revisión del PIB, el gasto público destinado a inversión física y el comportamiento de las ventas externas como elementos que respaldan su previsión económica.

A pesar de estas señales, la firma financiera advirtió que las cifras del IOAE pueden experimentar revisiones importantes. Por ello, consideró necesario contrastar las estimaciones con el Indicador Global de la Actividad Económica (IGAE), que ofrece una medición posterior del desempeño de la economía.

Con base en este escenario, Banco BASE mantuvo una expectativa de crecimiento económico de entre 1.6 y 2 por ciento para México en 2026, condicionada a que los datos posteriores confirmen la tendencia estimada.