Keiko Fujimori será la próxima presidenta de Perú luego de consolidar una ventaja definitiva en la segunda vuelta electoral, celebrada el 7 de junio, en una de las elecciones más cerradas de la historia reciente del país.

La candidata obtuvo una diferencia de aproximadamente 49,600 votos sobre su rival de izquierda, Roberto Sánchez, una ventaja que ya era considerada irreversible desde la semana pasada y que ahora la perfila para asumir el cargo el próximo 28 de julio por un periodo de cinco años.

Tras conocerse los resultados, Sánchez denunció un supuesto fraude electoral, aunque no presentó pruebas que respaldaran sus acusaciones. Además, adelantó que no reconocerá un eventual gobierno encabezado por Fujimori. El candidato también anunció que presentará un recurso legal para intentar frenar la proclamación oficial de la presidenta electa, prevista para el 3 de julio por el Jurado Nacional de Elecciones (JNE), máxima autoridad electoral del país.

En los últimos días, Sánchez ha encabezado movilizaciones en Lima bajo la consigna de defender el voto popular y convocó a nuevas protestas, en un contexto marcado por la inestabilidad política que ha caracterizado a Perú durante los últimos años.

El país sudamericano ha tenido ocho presidentes desde 2018, entre renuncias, destituciones y gobiernos de transición, lo que ha profundizado la crisis política e institucional.

Por su parte, Keiko Fujimori afirmó que uno de los principales retos de su administración será reconciliar a un país que, aseguró, quedó "partido en dos mitades" tras la contienda electoral. La presidenta electa también adelantó que conformará un gabinete con perfiles técnicos y especialistas de distintas corrientes, mediante una convocatoria abierta, con el objetivo de atender problemas como la inseguridad y la desigualdad social.

La victoria representa un giro político para Fujimori, quien en las elecciones de 2021 perdió la presidencia por cerca de 44,200 votos frente al entonces candidato de izquierda Pedro Castillo, quien actualmente permanece en prisión tras intentar disolver el Congreso en 2022.