La entrevista entre Israel Vallarta y el periodista Ciro Gómez Leyva en el programa Por la Mañana, de Grupo Fórmula, terminó en una confrontación en vivo, luego de que Vallarta rechazara que se le siga señalando como secuestrador pese a haber sido absuelto y advirtiera que el próximo encuentro entre ambos será ante un tribunal.

Vallarta, quien obtuvo una sentencia absolutoria por parte de un tribunal federal tras permanecer casi dos décadas en prisión por un proceso relacionado con secuestro, acudió al programa para ejercer su derecho de réplica, luego de que Gómez Leyva reiterara días antes que, a pesar de la resolución judicial, mantiene su convicción de que el acusado participó en los delitos, con base en los testimonios de las presuntas víctimas.

Al iniciar su intervención, Vallarta pidió garantías para exponer sus argumentos sin interrupciones y sostuvo que la "verdad legal" acredita su inocencia. Afirmó además que el fiscal general de la República, Alejandro Gertz Manero, reconoció que el caso estuvo marcado por un montaje y aseguró que la llamada "Banda de El Zodiaco" nunca existió, al señalar que diversas investigaciones periodísticas y documentales han cuestionado la integración del expediente.

También exigió a Gómez Leyva y al periodista Manuel Feregrino presentar las pruebas y fundamentos legales que, a su juicio, justificarían seguir llamándolo secuestrador después de la resolución judicial.

En respuesta, Gómez Leyva explicó que su postura se sostiene en tres argumentos: su crítica al sistema de justicia mexicano por mantener a una persona casi 20 años en prisión sin sentencia; la credibilidad que, como periodista, otorga a los testimonios de las presuntas víctimas; y su convicción de que una resolución judicial no necesariamente representa la verdad histórica de los hechos.

El conductor también cuestionó la resolución absolutoria al señalar que fue emitida por una jueza y confirmada por una magistrada a quienes vinculó con el llamado "acordeón judicial", por lo que afirmó que ello no modifica su valoración periodística del caso.

Vallarta respondió que su absolución fue confirmada por unanimidad por magistrados federales, por lo que consideró que el argumento del periodista carecía de sustento. Además, sostuvo que continuar atribuyéndole delitos después de una sentencia absolutoria rebasa los límites de la libertad de expresión y podría tener consecuencias legales. "Un medio no es un tribunal ni un ente de verdad histórica", expresó antes de levantarse de la mesa y advertir que la próxima vez que ambos se encontrarían sería "en un lugar no público", en alusión a una eventual demanda.

Gómez Leyva respondió que Vallarta está en su derecho de acudir ante las autoridades y aseguró que defenderá su trabajo periodístico con los argumentos que ha sostenido durante años. También recordó que fue el propio Vallarta quien solicitó ejercer su derecho de réplica en el espacio informativo.

Tras la salida de Vallarta del estudio, su esposa, Mary Sáinz, permaneció en el programa y sostuvo un nuevo intercambio con el conductor. La activista aseguró que inicialmente creyó la versión difundida por los medios sobre el caso, pero que cambió de opinión después de revisar el expediente y conocer a la familia Vallarta.

Sáinz afirmó que las declaraciones del periodista continúan afectando a su familia y pidió que se investigue a quienes presuntamente fabricaron el caso, en lugar de seguir responsabilizando a su esposo. Además, sostuvo que Gómez Leyva desacredita las resoluciones judiciales por razones políticas y defendió que la absolución de Vallarta fue producto de una larga batalla legal.

Finalmente, advirtió que, si Israel Vallarta decide no presentar una demanda, será ella quien emprenda acciones legales contra el periodista por el presunto daño ocasionado a su familia.

Israel Vallarta fue detenido el 9 de diciembre de 2005 junto con Florence Cassez. El caso se convirtió en uno de los más controvertidos del sistema de justicia mexicano después de que se comprobara que su captura fue recreada para las cámaras de televisión en un montaje organizado por autoridades federales. En 2013, la Suprema Corte ordenó la liberación de Cassez por violaciones al debido proceso, mientras que Vallarta permaneció en prisión preventiva hasta obtener su absolución en 2026.