A un año de la nueva conformación del Poder Judicial de la Federación derivada de la elección de jueces, magistrados y ministros por voto popular, el presidente de la Suprema Corte de Justicia de la Nación (SCJN), Hugo Aguilar Ortiz, afirmó que la reforma judicial ha funcionado y permitió despejar las dudas que existían sobre su implementación.
Durante su mensaje, de 45 minutos y acompañado por la presidenta Claudia Sheinbaum, Aguilar Ortiz aseguró que el Poder Judicial es autónomo y trabaja para ofrecer resultados a la población.
El ministro presidente sostuvo que la Corte recibió una estructura lenta, anquilosada, ensimismada y alejada de la ciudadanía, además de señalar que anteriormente existían deficiencias en materia de fiscalización, rendición de cuentas y transparencia.
“Insistimos, el Poder Judicial no atiende encargos, no sigue el pulso de las coyunturas, ninguna agenda ajena al texto constitucional encuentra cabida en el Poder Judicial”, afirmó.
Aguilar Ortiz señaló que los integrantes del Poder Judicial deben obediencia a la Constitución y tienen como compromiso al pueblo de México. En ese sentido, aseguró que durante el primer año de la nueva integración se despejaron las dudas sobre el funcionamiento de la reforma.
El ministro presidente afirmó que los sectores políticos, económicos y sociales pueden contar con un nuevo Poder Judicial que, dijo, resuelve con rigor y ofrece certidumbre en un periodo de transformación del país.
También reconoció que la transformación no puede concretarse de manera inmediata ni agotarse con la aprobación de nuevas reglas o el cambio de integrantes, pues todavía persisten prácticas y formas de impartir justicia relacionadas con el pasado.
Por ello, llamó a juezas, jueces, magistradas, magistrados, ministras, ministros y al personal del Poder Judicial a participar en una nueva forma de entender y ejercer la justicia. También reconoció el trabajo de los sindicatos del Poder Judicial durante este proceso.
Aguilar Ortiz sostuvo que todo cambio profundo requiere tiempo, particularmente para construir una nueva conciencia sobre el servicio público y la responsabilidad de las instituciones frente a la sociedad. Añadió que será necesario corregir lo que no funcione, atender las críticas y acelerar los procesos que lo requieran.
El ministro presidente destacó que parte de los avances se han alcanzado mediante visitas conjuntas de los órganos superiores a los circuitos judiciales y atribuyó los resultados al trabajo de jueces, magistrados, ministros, personas defensoras, intérpretes, facilitadoras y equipos de las ponencias.
Ante las críticas relacionadas con la productividad del Pleno de la Suprema Corte, Aguilar Ortiz afirmó que no existe rezago y señaló que el máximo tribunal ha resuelto casi 90 % de los asuntos recibidos.
Detalló que durante el primer año ingresaron 15 mil 51 expedientes jurisdiccionales, incluidos asuntos pendientes de la anterior integración. De ese total, se resolvieron 13 mil 231 casos: 2 mil 640 por el Pleno y 10 mil 591 mediante acuerdos, lo que representa 88 % de los asuntos ingresados.
El presidente de la SCJN también cuestionó la forma en que se llevaba anteriormente el registro de los asuntos, al señalar que los datos eran capturados a mano, lo que implicaba riesgos de error y la falta de un control único.
Aguilar Ortiz defendió además la independencia del Poder Judicial frente a los demás poderes y afirmó que esta autonomía no significa distanciamiento. Sostuvo que la institución ha recuperado sensibilidad y una visión humanista, además de mantener su función técnica y la defensa de la Constitución.
Afirmó que el Estado de Derecho debe traducirse en justicia, dignidad y paz, mediante una adecuada coordinación con los otros poderes.
Finalmente, adelantó que en los próximos días la Suprema Corte abandonará por completo el registro de asuntos en libros para realizar su captura mediante un sistema informático.