La muerte de Rocky, el perro de raza gran pirineo que fue arrastrado por una camioneta en Saltillo, provocará un cambio en la investigación, ya que la Fiscalía General del Estado de Coahuila analiza reclasificar el delito e incorporar agravantes por la gravedad de los hechos.

El can, de 14 años de edad, falleció tras permanecer varios días bajo atención veterinaria debido a las lesiones sufridas luego de ser presuntamente atado a una camioneta y arrastrado en el fraccionamiento Villas de San Miguel.

De acuerdo con el veterinario Humberto Vaca, del hospital Pets Care, Rocky murió a causa de un trauma medular agudo y un daño neurológico irreversible, lesiones que hicieron imposible su recuperación.

Con el fallecimiento del animal, el Ministerio Público prevé modificar la clasificación jurídica del caso para contemplar agravantes por crueldad extrema, lo que podría endurecer las sanciones previstas en el Código Penal de Coahuila para los delitos de maltrato animal.

La presunta responsable, Liliana "N", ya fue detenida y puesta a disposición de un juez de control, quien definirá su situación jurídica durante la audiencia inicial.

Durante el cumplimiento de la orden de aprehensión también fue detenido Jorge "N", esposo de la imputada, luego de que presuntamente intentó obstaculizar las diligencias ministeriales y amenazó a los agentes investigadores.

La carpeta de investigación se fortaleció con el dictamen médico presentado por la asociación Dignidad Animal, organización que interpuso la denuncia y entregó el informe veterinario que documenta las lesiones sufridas por Rocky.

La muerte del can ha generado una amplia exigencia social para que el caso siente un precedente en la aplicación de la ley contra el maltrato animal. Organizaciones protectoras mantienen vigilancia sobre el proceso judicial y esperan que la eventual reclasificación del delito permita imponer una sanción acorde con la gravedad de los hechos.