Fiscales federales del Distrito Sur de Nueva York presentaron una acusación formal modificada contra el expresidente de Venezuela, Nicolás Maduro, y su esposa, Cilia Flores, sumando el delito de conspiración para cometer tortura a las imputaciones previas por narcotráfico y tráfico de armas.

La denuncia sostiene que, desde 2013, Maduro encabezó y supervisó un sistema institucional de represión y violencia para afianzarse en el poder, autorizando métodos como descargas eléctricas, asfixia, agresiones físicas y violencia psicológica contra opositores políticos y más de una decena de ciudadanos estadounidenses retenidos en instalaciones carcelarias de ese país.

La nueva imputación alcanza además a Cilia Flores, acusada por la fiscalía estadounidense de ordenar torturas para proteger actividades ilícitas de familiares, así como al ministro del Interior, Diosdado Cabello, y a Nicolás Maduro Guerra.

Tras la presentación de los cargos, un juez federal denegó la solicitud de la defensa de Flores para obtener arresto domiciliario por motivos de salud, confirmando que la pareja continuará recluida en el Centro de Detención Metropolitan de Brooklyn a la espera del inicio de su juicio, fijado para junio de 2027.

Mientras tanto, la administración estadounidense mantiene el reconocimiento de inmunidad diplomática a la presidenta interina Delcy Rodríguez.