Estudiantes de la Universidad Autónoma del Estado de Morelos (UAEM) salieron nuevamente a las calles para exigir justicia por el asesinato de su compañera Claudia Tacoronte Aguilera, estudiante española de 21 años que realizaba un intercambio académico en la institución.

La movilización se realizó después de que Claudia fuera asesinada el sábado pasado en Cuautla. La Fiscalía General del Estado de Morelos investiga el caso bajo el protocolo de feminicidio y, hasta el momento, mantiene abiertas distintas líneas de investigación.

La protesta recordó las movilizaciones realizadas meses atrás por los casos de Kimberly Joselín Ramos Beltrán y Karol Toledo Gómez, también estudiantes de la UAEM que fueron encontradas sin vida en marzo de 2026.
El caso de Claudia se suma a una serie de homicidios que han afectado a estudiantes vinculadas con la UAEM.

De acuerdo con el recuento publicado por El Universal, cinco estudiantes de la institución han sido asesinadas desde abril de 2025. La lista incluye a Aylin Rodríguez Fernández, asesinada en abril de 2025; Kimberly Ramos y Karol Toledo, cuyos casos ocurrieron en marzo de 2026; Michelle Itzayana Fuentes, localizada sin vida en junio; y Claudia Tacoronte.

Durante la manifestación, los estudiantes utilizaron pancartas para expresar su preocupación por la seguridad dentro y fuera de los espacios universitarios. Una de las consignas calificó a la institución como un “necrocatálogo”, en referencia a los casos acumulados.

Tacoronte llegó a Morelos en agosto para realizar un intercambio académico con la UAEM. Se encontraba adscrita al Instituto de Ciencias de la Educación de la universidad.

La joven fue atacada cerca de la Casa de la Cultura de Cuautla, donde se encontraba durante su estancia. De acuerdo con los primeros reportes, habría sido víctima de un intento de asalto; sin embargo, la Fiscalía estatal ha señalado que no descarta otras líneas de investigación.

El asesinato también tuvo repercusiones en el programa de movilidad académica: la Universidad de Granada canceló la estancia de tres estudiantes que tenían previsto viajar a la UAEM el próximo semestre.

Los reclamos de los estudiantes se producen mientras la UAEM trabaja en un plan integral de seguridad y bienestar universitario, planteado después de las movilizaciones por los casos de Kimberly y Karol.

El documento institucional contempla medidas como el fortalecimiento de la videovigilancia, instalación de botones de alerta, mejora de la iluminación, paraderos y módulos de vigilancia, además de protocolos para responder ante situaciones como robos, desapariciones y otros hechos de riesgo.

La nueva movilización vuelve a colocar la seguridad de las estudiantes de la UAEM en el centro de las demandas de la comunidad universitaria, ahora tras el asesinato de Claudia Tacoronte.