La Corte Suprema de Estados Unidos declaró este martes inconstitucional la orden ejecutiva impulsada por el presidente Donald Trump para restringir la ciudadanía por nacimiento, al considerar que vulnera la Decimocuarta Enmienda de la Constitución estadounidense.

Con una votación de seis votos a favor y tres en contra, el máximo tribunal invalidó la Orden Ejecutiva 14160, firmada por Trump el 20 de enero de 2025, durante el primer día de su segundo mandato. La resolución mantiene vigente el principio de ciudadanía por nacimiento, que reconoce como ciudadanos estadounidenses a todas las personas nacidas en territorio del país, incluidos los hijos de migrantes en situación irregular o de padres con visas temporales.

El presidente de la Corte Suprema, John G. Roberts Jr., sostuvo que la orden ejecutiva contravenía la protección constitucional establecida en la Decimocuarta Enmienda. "La ciudadanía, entonces y ahora, era el derecho a tener derechos: a participar libremente en nuestra comunidad política. Los redactores de la 14.ª Enmienda extendieron esa promesa a toda persona nacida libre en esta tierra", escribió Roberts en la opinión mayoritaria.

La orden de Trump buscaba eliminar el reconocimiento automático de la ciudadanía para los menores nacidos en Estados Unidos cuando la madre permaneciera de manera irregular en el país y el padre no fuera ciudadano o residente permanente, así como para hijos de padres con visas temporales de turista, estudiante o trabajo.

El mandatario argumentó que la ciudadanía por nacimiento fomenta la migración irregular y el denominado "turismo de nacimiento", práctica mediante la cual mujeres embarazadas viajan a Estados Unidos para que sus hijos obtengan la nacionalidad estadounidense.

Sin embargo, diversos estados, organizaciones civiles y especialistas en derecho constitucional promovieron demandas contra la medida al sostener que un presidente no tiene facultades para modificar mediante una orden ejecutiva un derecho reconocido expresamente en la Constitución. Los tribunales federales bloquearon la aplicación de la orden desde el inicio de los litigios, por lo que nunca llegó a entrar en vigor.

Con la decisión emitida este 30 de junio, la Corte Suprema confirmó que cualquier modificación al principio de ciudadanía por nacimiento requeriría una reforma constitucional o una reinterpretación de la propia Decimocuarta Enmienda.

Especialistas estimaban que, de haberse aplicado la orden ejecutiva, alrededor de 250 mil bebés al año habrían dejado de obtener automáticamente la ciudadanía estadounidense. La ciudadanía por nacimiento está reconocida desde 1868, cuando fue aprobada la Decimocuarta Enmienda, la cual establece que: "Todas las personas nacidas o naturalizadas en Estados Unidos, y sujetas a su jurisdicción, son ciudadanos de Estados Unidos".

Con este fallo, la Corte Suprema mantiene vigente uno de los principios fundamentales del derecho constitucional estadounidense y cierra uno de los litigios más relevantes sobre política migratoria impulsados durante el segundo mandato de Donald Trump.