La Comisión Nacional Antimonopolio (CNA) abrió una investigación formal por posibles prácticas monopólicas en el mercado del futbol profesional mexicano, con un expediente relacionado con la afiliación, organización y acceso a las competencias del futbol profesional federado.

La indagatoria fue iniciada por la Autoridad Investigadora del organismo después de dar seguimiento durante varios meses a información pública y denuncias relacionadas con posibles conductas anticompetitivas dentro de esta actividad.

El inicio de la investigación no significa que la CNA haya determinado la existencia de una práctica monopólica ni que haya establecido responsabilidades contra algún club, organización o empresa. El procedimiento tendrá como objetivo reunir elementos para determinar si existen conductas que afecten la competencia en el mercado.

En caso de que durante el procedimiento se acredite alguna infracción, la legislación permite a la autoridad imponer sanciones económicas que pueden alcanzar hasta 10 por ciento de los ingresos anuales del agente económico responsable, además de ordenar medidas para corregir o eliminar las prácticas anticompetitivas.

La investigación ocurre en un sector que tiene un importante peso económico en México. De acuerdo con las cifras citadas en la información que dio pie al procedimiento, el futbol profesional genera alrededor de 52 mil millones de pesos anuales y reúne aproximadamente a 250 mil aficionados cada fin de semana.

La nueva investigación tiene como antecedente directo el expediente que llevó a la entonces Comisión Federal de Competencia Económica (Cofece) a sancionar al futbol mexicano en 2021.

En septiembre de ese año, la Cofece impuso multas por 177 millones 585 mil 991 pesos a 17 clubes de la Liga MX, la Federación Mexicana de Futbol (FMF) y ocho personas físicas por prácticas monopólicas absolutas relacionadas con el mercado de fichajes de futbolistas.

La resolución identificó dos conductas. Una consistió en establecer topes máximos para los salarios de las futbolistas, mientras que la segunda estuvo relacionada con la segmentación del mercado de jugadores mediante el mecanismo conocido como “pacto de caballeros”.

De acuerdo con la investigación de la Cofece, este último mecanismo permitía que un club conservara derechos sobre un futbolista incluso después de que terminara su contrato, de modo que otro equipo interesado en contratarlo debía obtener autorización del club anterior y, en determinados casos, pagar una contraprestación.

La autoridad concluyó que esas prácticas limitaron la competencia entre los clubes por la contratación de futbolistas y restringieron la movilidad laboral de los jugadores. La propia Cofece estimó que las dos conductas investigadas ocasionaron un daño al mercado de 83.4 millones de pesos, mientras que las multas determinadas por el Pleno sumaron 177.6 millones de pesos.

El procedimiento de la CNA también ocurre después de que en agosto de 2026 se presentara ante el organismo una petición para investigar la eliminación del ascenso y descenso entre la Liga MX y la Liga de Expansión MX, bajo el argumento de que podría tratarse de una barrera a la competencia.

La solicitud fue presentada ante la Comisión Nacional Antimonopolio y buscaba que se analizara si la desaparición de ese mecanismo implicaba posibles barreras de entrada o restricciones a la competencia dentro del futbol mexicano.

Este antecedente coloca nuevamente a la estructura y funcionamiento del futbol profesional mexicano dentro del ámbito de la competencia económica, aunque se trata de procedimientos y asuntos distintos. Por ahora, el expediente abierto por la Comisión está delimitado a la afiliación, organización y acceso a las competiciones de futbol profesional federado.

La autoridad no ha señalado públicamente a empresas, clubes o personas como responsables de alguna conducta ilícita. Por ello, el inicio de la investigación no permite concluir que exista un monopolio o una práctica anticompetitiva.

El procedimiento deberá determinar primero si existen elementos que acrediten alguna conducta contraria a las reglas de competencia y, en su caso, quiénes serían los agentes económicos responsables.

El caso representa además el primer gran antecedente de investigación sobre la estructura del futbol profesional bajo la nueva autoridad antimonopolios, después de que la Cofece sancionara en 2021 la colusión de clubes y la FMF en el mercado laboral de los futbolistas.