Arabia Saudita, Turquía y Pakistán acordaron activar de inmediato su Acuerdo de Defensa Conjunta de La Meca y preparar el despliegue de las fuerzas y capacidades militares previstas en el pacto, en medio de la nueva ofensiva del gobierno yemení contra los hutíes.
La decisión fue adoptada este lunes 5 de octubre durante una reunión de emergencia del Comité de Estrategia Política y de Defensa de la alianza, celebrada en Riad. El acuerdo contempla que los tres países refuercen su cooperación militar y respondan de manera conjunta ante amenazas contra cualquiera de sus integrantes.
En un comunicado difundido por el Ministerio de Exteriores saudita, los integrantes del comité señalaron que comenzarán de inmediato la aplicación práctica de los compromisos de defensa y adoptarán las medidas necesarias para proporcionar y desplegar rápidamente en Arabia Saudita las fuerzas y capacidades militares acordadas, conforme a sus respectivos marcos legales.
El objetivo, según el comunicado, es mejorar la preparación, la integración militar y la capacidad colectiva de los tres países para enfrentar amenazas. Los gobiernos también reiteraron que la seguridad de cada Estado forma parte de la seguridad colectiva de la alianza.
El pacto entra en una nueva fase
El Acuerdo de Defensa Conjunta de La Meca fue firmado el 7 de agosto por el príncipe heredero saudita y primer ministro, Mohammed bin Salman, el presidente de Turquía, Recep Tayyip Erdoğan, y el primer ministro de Pakistán, Shehbaz Sharif.
El documento establece que un ataque armado contra cualquiera de los tres países será considerado un ataque contra todos. Además, contempla fortalecer distintas áreas de cooperación en materia de defensa y busca reforzar la capacidad de disuasión colectiva.
La activación del mecanismo representa un paso adicional respecto de los acuerdos alcanzados en agosto. El 25 de septiembre, los jefes de Estado Mayor de los tres países ya habían acordado comenzar a traducir los compromisos del pacto en una cooperación militar efectiva.
Arabia Saudita, Turquía y Pakistán también condenaron los ataques hutíes contra el territorio saudita y, específicamente, los intentos de atacar las ciudades sagradas de La Meca y Medina, así como instalaciones civiles y económicas del reino.
Ofensiva en Yemen eleva la tensión
La decisión ocurre mientras las fuerzas del gobierno yemení reconocido internacionalmente, respaldado por Arabia Saudita, lanzaron una nueva ofensiva para recuperar zonas bajo control de los hutíes.
Las fuerzas gubernamentales yemeníes reportaron avances alrededor del estratégico estrecho de Bab al Mandeb, una vía marítima fundamental para el comercio internacional. La ofensiva cuenta con respaldo militar saudita, incluidos ataques aéreos contra posiciones hutíes.
Los hutíes, por su parte, han reivindicado ataques con misiles y drones contra objetivos dentro de Arabia Saudita. El conflicto ha incrementado la presión sobre Riad y ha puesto a prueba por primera vez el funcionamiento práctico del acuerdo firmado en agosto.
Antes de la activación formal del pacto, Turquía ya había manifestado su disposición a atender las necesidades militares de Arabia Saudita. El ministro de Exteriores turco, Hakan Fidan, afirmó en septiembre que Ankara estaba preparada para brindar asistencia en el marco del acuerdo trilateral.
Pakistán también había expresado su disposición a defender a Arabia Saudita ante los ataques hutíes. Su ministro de Defensa, Khawaja Muhammad Asif, señaló que Islamabad utilizaría los medios disponibles para proteger al reino, aunque entonces no confirmó una participación directa de fuerzas paquistaníes en los ataques contra Yemen.
La activación del Acuerdo de Defensa Conjunta de La Meca coloca ahora a los tres países ante su primera prueba militar importante y abre la posibilidad de una mayor participación de Turquía y Pakistán en la protección del territorio saudita, mientras continúa la escalada del conflicto en Yemen.