El gobernador de Puebla, Alejandro Armenta Mier, anunció que entablará comunicación directa con la gobernadora del Estado de México, Delfina Gómez Álvarez, así como con autoridades federales, para solicitar una inspección urgente al rastro ubicado en Río Frío.
El mandatario advirtió que las descargas residuales de este inmueble mexiquense se vierten directamente a la cuenca del Río Atoyac, saboteando los avances logrados en la estrategia integral de saneamiento que ejecuta su administración junto con el Gobierno Federal.
Durante una gira de trabajo en Santa Rita Tlahuapan, Armenta Mier instruyó a la Secretaría de Gobernación de Puebla a establecer el enlace técnico y jurídico con las autoridades del Estado de México. El objetivo de la gestión es lograr la clausura o tecnificación de los vertidos de residuos cárnicos procedentes de la entidad vecina, asegurando que la falta de regulación en dicho sitio compromete las inversiones en biodigestores y colectores desplegados en la región limítrofe de la cuenca Balsas-Atoyac.
El titular del Ejecutivo estatal confió en que la coordinación con la mandataria mexiquense y la Comisión Nacional del Agua permita blindar las nacientes del afluente, donde el monitoreo actual ya muestra una reducción en la turbidez del agua.
Las acciones forman parte de un plan metropolitano de economía circular orientado a sanear el cauce para que el recurso tratado sea reutilizado en el sector industrial y en el riego agrícola del campo poblano.