Volkswagen de México anunció que eliminará de manera indefinida uno de los tres turnos de producción del segmento encargado de fabricar los modelos Tiguan y Jetta en su planta de Puebla, como parte de un ajuste ante el contexto que enfrenta la industria automotriz mundial y la región de Norteamérica.

A través de un comunicado, la empresa alemana informó que ajustará sus capacidades de producción y señaló que se trata de una medida “difícil pero necesaria”, que será aplicada conforme a lo establecido por la legislación.

Aunque Volkswagen no precisó cuántos trabajadores resultarán afectados, de manera extraoficial se ha señalado que el ajuste contemplaría el recorte de alrededor de 800 empleados que obtuvieron su base laboral desde agosto de 2023.

Además, se prevé que otros 400 trabajadores reciban propuestas de retiro voluntario. Entre ellos estarían personas mayores de 57 años o trabajadores con alguna restricción médica.

El anuncio ocurre mientras Volkswagen y el Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen de México (SITIAVW) mantienen una negociación contractual que se prolongó durante varias semanas y en medio del emplazamiento a huelga de los trabajadores.

La consulta para determinar si los trabajadores aceptan o rechazan la propuesta de la empresa está prevista para el 11 de septiembre. A partir del lunes 31 de agosto, los trabajadores recibirán el Convenio de Revisión Contractual 2026-2028, con el objetivo de conocer y analizar las condiciones antes de emitir su voto.

El procedimiento fue sancionado por el Centro Federal de Conciliación y Registro Laboral, por lo que la totalidad de los trabajadores deberá participar mediante voto personal, libre, directo y secreto.

La propuesta contempla un incremento global de 10.04%, integrado por aumentos al salario y prestaciones. La cifra representa una reducción respecto a la demanda inicial de los trabajadores, quienes solicitaron un incremento de 17%. Pese a ello, se tiene previsto que la mayoría de la base obrera esté dispuesta a aceptar la propuesta.

Uno de los principales puntos de conflicto dentro de la negociación es la propuesta para modificar la periodicidad de la revisión salarial. Volkswagen plantea que la próxima revisión se realice 18 meses después, en febrero de 2028, en lugar de agosto de 2027, como correspondería bajo el esquema anual.

Esta condición se suma al anuncio de la eliminación de uno de los tres turnos de producción y al posible recorte de personal, por lo que podría convertirse en uno de los temas centrales durante la consulta de los trabajadores.

Así, los empleados de la planta de Volkswagen en Puebla deberán decidir en septiembre si aceptan el convenio contractual propuesto por la empresa, en un escenario marcado por el ajuste de la capacidad productiva y la reducción prevista de la plantilla laboral.