En una postal inédita que marca un hito en la reconfiguración de la oposición, el expresidente Vicente Fox Quesada —emblema de la alternancia que sacó al PRI de Los Pinos en el año 2000— acudió a la sede nacional del tricolor vistiendo corbata roja para reunirse con Alejandro "Alito" Moreno Cárdenas.
El exmandatario panista, quien en el pasado tildó a los priistas de "víboras prietas, alimañas y tepocatas", selló su viraje político al encabezar una mesa de diálogo junto a la cúpula del partido y los exlegisladores Juan Carlos Romero Hicks y Rodolfo Elizondo, bajo el argumento de construir un bloque frente a Morena de cara a 2027.
Durante el encuentro, Alito Moreno reconoció a Fox como un "demócrata" y sostuvo que la prioridad debe ser el rescate de las instituciones, los contrapesos y las libertades del país por encima de los orígenes partidistas. Por su parte, el expresidente celebró el acercamiento llamando a sumar voluntades y "fuerzas" en torno al tricolor para consolidar una oposición con carácter.
La reunión ocurre en un contexto de fricciones internas en el PAN, cuya dirigencia nacional encabezada por Jorge Romero ha puesto en duda la continuidad de la coalición formal con el PRI, mientras el tricolor busca captar a figuras tradicionales del panismo para no perder peso en el mapa político nacional.