La Unión de Asociaciones Europeas de Fútbol (UEFA) acordó por unanimidad el boicotear todas las competencias organizadas por la FIFA —incluida la Copa del Mundo— si el organismo rector del fútbol global no cancela en su totalidad el plan impulsado por Gianni Infantino para vender derechos de propiedad e ingresos a fondos de inversión privados.

La postura fue acordada por las 55 federaciones miembros de la confederación europea tras calificar la propuesta como un intento irreversible de comercializar el legado del deporte.

El proyecto de la FIFA contempla la creación de una filial denominada FIFA Forward Enterprise (FFE), valorada en 20,000 millones de dólares y respaldada por 4,200 millones de dólares en capital privado. La iniciativa contaría con el financiamiento del fondo neoyorquino Thrive Eternal, encabezado por Joshua Kushner, hermano del empresario Jared Kushner.

Como incentivo, Infantino prometió repartir una oferta inicial de 20 millones de dólares a cada una de las 211 federaciones afiliadas, fijando como plazo de aprobación el próximo 19 de septiembre.

En su pronunciamiento oficial, la UEFA advirtió que la entrada de accionistas privados sometería al fútbol internacional a las presiones del rendimiento financiero, supeditando los calendarios y formatos de competencia a los intereses de terceros.  La oposición europea se sumó al rechazo expresado por la Confederación Asiática de Fútbol (AFC) y a la preocupación de la Concacaf por la falta de transparencia en las negociaciones secretas entabladas por Infantino en Estados Unidos.

Directivos del sector señalan que esta maniobra financiera busca consolidar un esquema donde el actual presidente de la FIFA ejerza un rol ejecutivo dentro de la nueva filial más allá de 2031, fecha en que concluye su mandato constitucional.

La UEFA sentenció que ninguna de sus selecciones participará en torneos del organismo internacional en tanto la propuesta no sea retirada definitivamente y se garanticen blindajes contra la privatización del torneo.