Un golpe de alto impacto asestaron las fuerzas federales en la Sierra Norte de Puebla tras el aseguramiento de mil 032 equipos de cómputo especializados en la minería ilegal de criptomonedas dentro de un predio clandestino en el municipio de Tlaola.
Las labores coordinadas entre la Secretaría de Marina (Semar), la Fiscalía General de la República (FGR) y la Policía Estatal permitieron actualizar el inventario real del inmueble —ubicado en los límites con Chiconcuautla y Huauchinango—, donde además se incautaron cinco transformadores eléctricos, 95 switches de red, antenas satelitales, cableado de alta potencia y armamento.
La Semar aclaró que la cifra final responde a una actualización del cateo inicial efectuado días antes en la misma propiedad y no al hallazgo de una segunda instalación.
El alcance del decomiso encendió los focos rojos en materia de gobernabilidad y seguridad pública, por lo que el titular de la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) del estado, vicealmirante Francisco Sánchez González, exigió que la FGR investigue a fondo al presidente municipal de Tlaola, Simón Garrido Morgado, así como a los mandos de la Policía Municipal, por posibles omisiones o complicidad.
El funcionario cuestionó que operaciones de esta escala energética y tecnológica se realicen sin el conocimiento de las autoridades locales, recordando que el municipio ya registraba antecedentes por el desmantelamiento de un laboratorio clandestino de metanfetaminas que abastecía a Puebla y Veracruz.