A tres semanas de la aparatosa explosión de pipas cargadas con gas LP en pleno centro de Tepeaca, el alcalde Julián Alfredo Velázquez Romero mantiene distancia del caso y negó estar protegiendo al depósito clandestino donde ocurrió el siniestro; además, tiró la bolita a otros órdenes de gobierno, asegurando que su ayuntamiento no tiene las facultades legales para meter las manos ni regular el sector de los hidrocarburos.
Velázquez Romero justificó la ceguera de su administración al asegurar que el negocio operaba completamente fuera del radar local, sin permisos ni cédulas. Según su versión, los policías municipales no pueden andar deteniendo o revisando a las distribuidoras de gas que circulan a diario, a menos que haya una denuncia directa o los agarren en flagrancia.
Con esto, el edil dejó en claro que, para él, la responsabilidad de vigilar el robo y comercio ilegal de combustible es exclusivamente de la Comisión Reguladora de Energía (CRE) y de las autoridades estatales y federales.
Mientras que el gobierno del estado reaccionó y reveló a sus mandos policiacos en la región tras la explosión, en el ayuntamiento de Tepeaca no se ha movido a ningún elemento. El alcalde aclaró que las bajas y cambios fueron únicamente en la Policía Estatal, defendiendo que su corporación municipal se mantiene intacta y sin jefes destituidos.
Para cerrar el tema, el presidente municipal descartó iniciar una depuración o investigación interna para ver si sus policías estaban coludidos con los huachicoleros de la zona. Velázquez Romero afirmó que él no tiene "nada que ver" en las indagatorias y que todo el paquete está en manos de la Fiscalía General del Estado (FGE), ante la cual, según dijo, ya acudió a declarar para "apoyar" en el caso.
Edil de Tepeaca se deslinda de explosión de pipas; ya declaró ante la Fiscalía pero mantiene intacta a su policía
Asegura edil de Tepeaca que no sabía del depósito clandestino de gas: "estaba fuera del radar".