En el marco del inicio formal del Proceso Electoral Federal 2026-2027, la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo lanzó una serie de cuestionamientos contra el Instituto Nacional Electoral (INE) por la solicitud presupuestal que supera los 40 mil millones de pesos, el imprevisto cambio de su color institucional del rosa al lila y la modificación a los lineamientos sobre la validez de las boletas.

Sheinbaum sugirió de manera "respetuosa" a la consejera presidenta, Guadalupe Taddei, y al Consejo General del INE ofrecer una conferencia de prensa para brindar certidumbre y aclarar las dudas acumuladas ante la ciudadanía.

Respecto al tema financiero, Sheinbaum calificó como exagerada la petición del organismo autónomo y estimó que el techo presupuestal debería rondar los 37 mil millones de pesos, cálculo basado en el presupuesto otorgado en las elecciones federales de 2024 más la inflación acumulada.

Desestimó además los argumentos del instituto sobre la eventual inclusión de fondos para una consulta de revocación de mandato en 2027, recordando que, por mandato constitucional, dicho ejercicio correspondería hasta 2028. Asimismo, criticó que la autoridad electoral adoptara el color lila previo a la contienda sin una justificación clara —asunto que Taddei atribuyó a la "pérdida del rosa" y al uso de una paleta institucional—, y pidió transparentar las reglas sobre el doblado y validez de las boletas en casilla.

En contraste, la titular del Ejecutivo federal rechazó las acusaciones de injerencia por la presencia de la secretaria de Gobernación, Rosa Icela Rodríguez, en la ceremonia cívica de arranque del proceso electoral. Sheinbaum precisó que la funcionaria asistió en su representación tras recibir una invitación formal del propio instituto, mecanismo protocolario habitual en el que se convoca a los tres Poderes de la Unión para mantener la coordinación interinstitucional sin vulnerar la autonomía del INE.