La tensión laboral en la planta armadora de Volkswagen de México dio una tregua temporal. El Sindicato Independiente de Trabajadores de la Industria Automotriz Volkswagen (SITIAVW) pactó una cuarta prórroga a su emplazamiento a huelga, fijando como fecha límite el próximo 2 de octubre.

La decisión se tomó tras el contundente rechazo del 73% de la base trabajadora al paquete de incremento global del 10.04% presentado por la empresa en la revisión contractual 2026. Las mesas de diálogo se reanudarán en la Ciudad de México el próximo lunes 21 de septiembre para buscar un acuerdo que impida el paro de labores en la nave industrial de Cuautlancingo.

El asesor legal del sindicato, Arturo Blázquez Guevara, advirtió que la prórroga busca agotar la vía conciliatoria, destacando el impacto financiero que implicaría un freno en las líneas de ensamblaje.

Según los cálculos de la representación sindical, cada día de huelga representaría para el personal una pérdida del 0.13% de su salario regular, por lo que un mes de paro pulverizaría el 3.9% de sus ingresos anuales, anulando el beneficio de cualquier aumento negociado. Por su parte, la firma alemana sostiene que su oferta inicial del 10.04% representa su tope financiero viable frente al entorno macroeconómico actual.

En paralelo a la mesa salarial, la cúpula sindical gestiona un paquete de rescate para 611 obreros recortados en la reciente ola de despidos de 786 plazas registrada a inicios de septiembre. El SITIAVW solicitó la intervención de los gobiernos estatal y federal para dotar a los exempleados de becas y apoyos directos en lo que se concreta una virtual reincorporación prevista para 2027.

La propuesta se alinea con el compromiso emitido por el gobernador Alejandro Armenta, quien previamente anunció mecanismos de financiamiento para amortiguar el impacto del recorte en las familias de la región angelopolitana.