En un operativo conjunto contra la tala clandestina, la Secretaría de Seguridad Pública (SSP) y la Procuraduría Federal de Protección al Ambiente (Profepa) clausuraron dos centros de almacenamiento y transformación de materias primas forestales que operaban de forma ilegal en la Sierra Norte de Puebla.

Las intervenciones se llevaron a cabo en los municipios de Chignahuapan y Aquixtla, donde las autoridades detectaron el uso de recursos naturales de procedencia no acreditada.

Durante la inspección realizada por elementos de la Policía Estatal Forestal e inspectores federales, los encargados de ambos establecimientos no presentaron la documentación requerida para comprobar la legalidad del producto forestal.

Como resultado, las fuerzas de seguridad colocaron los sellos de clausura correspondientes e incautaron más de 330 metros cúbicos de madera en distintas presentaciones, además de desmantelar la capacidad operativa de los sitios tras el aseguramiento de 17 máquinas de aserradero.

El decomiso de la madera y la maquinaria busca desarticular las cadenas de tráfico de madera en la región serrana. Las estructuras y el material forestal asegurado quedaron bajo resguardo de las autoridades ambientales y de procuración de justicia para integrar las expedientes administrativos y penales por delitos contra el medio ambiente.