Un brutal acto de justicia por propia mano cobró la vida de Juan Felipe G., de 33 años, en el municipio de Cohuecan, Puebla, luego de que una turba enardecida de aproximadamente 30 pobladores lo golpeó y lo quemó vivo tras acusarlo de robar unos neumáticos usados. 

Pese a que las autoridades activaron el Protocolo Contra Linchamientos, la agresividad de la multitud impidió rescatarlo a tiempo. Los hechos ocurrieron sobre la carretera federal a San Juan Amecac y, de acuerdo con los reportes oficiales, la víctima y otro compañero recorrían la zona comprando fierro viejo cuando fueron señalados por el supuesto robo. 

Su acompañante logró huir, pero Juan Felipe fue acorralado por los habitantes armados.

Elementos de la Policía Municipal, de demarcaciones vecinas y personal de Gobernación desplegaron un operativo para controlar la situación. Sin embargo, la muchedumbre superó a las fuerzas del orden. Cuando los paramédicos finalmente lograron ingresar al sitio, confirmaron que el hombre ya no tenía signos vitales y presentaba quemaduras en todo el cuerpo.

La Fiscalía General del Estado (FGE) inició las investigaciones bajo la vertiente de homicidio tumultuario para identificar a los responsables. Asimismo, las autoridades buscan localizar al sobreviviente para conocer su versión, mientras que el cuerpo de la víctima ya fue identificado como vecino de San Pedro Cholula.

Por su parte, el Gobierno de Puebla condenó enérgicamente el linchamiento y advirtió que no habrá impunidad, pues es inaceptable hacer justicia por propia mano. Este caso representa el segundo linchamiento consumado en la entidad en lo que va de 2026, aunque la Secretaría de Seguridad Pública estatal afirma haber frustrado al menos otros 80 eventos similares hasta mayo.