En una ofensiva coordinada entre la Federación, el Gobierno del Estado y 22 municipios de la cuenca, las autoridades ambientales anunciaron la aplicación de clausuras, multas severas y la obligación de reparar el daño ambiental contra las empresas e industrias que mantengan descargas irregulares en el río Atoyac.

Durante la primera mesa de trabajo en cumplimiento a los compromisos de la presidenta Claudia Sheinbaum Pardo, el gobernador Alejandro Armenta Mier advirtió que no habrá distinciones ni tolerancia con los infractores —incluyendo a municipios y a la concesionaria Agua de Puebla—, fijando el año 2030 como meta para entregar un afluente saneado.

El plan de saneamiento contempla vigilancia permanente conectada a los C4 y C5, operativos de fiscalización industrial por parte de la Profepa —que ya suma 79 inspecciones y 13 clausuras en la zona—, la instalación de un Centro de Vigilancia y Seguridad del río Atoyac y un programa de biodigestores en puntos críticos como San Matías Tlalancaleca.

Asimismo, se proyecta una inversión de más de 265 millones de pesos para 2027 destinada a la construcción de cuatro plantas de tratamiento y la canalización de aguas tratadas hacia mil 450 hectáreas de cultivo, evitando que el recurso ya saneado vuelva a verterse al cauce contaminado.

En el encuentro con los ediles de la cuenca, las autoridades federales instaron a los ayuntamientos a identificar y desincorporar de sus redes de drenaje municipal a las industrias de los giros textil, químico, metalúrgico y automotriz que viertan contaminantes sin tratamiento previo.

La Profepa advirtió que los alcaldes que permitan estas descargas asumirán responsabilidades legales, mientras que el Ejecutivo estatal dejó en claro que la estrategia combinará capacitación inicial con mano dura en materia penal y administrativa.

A la par del ultimátum al sector privado, el mandatario poblano cuestionó el desempeño de los organismos operadores y remarcó que Agua de Puebla estará sujeta al mismo rasero de supervisión.

"Se les darán opciones para que puedan tratar el agua y puedan reutilizar; la segunda etapa es sancionar a quien no cumpla (...) Yo lo he dicho, no habrá tolerancia con Agua de Puebla y si no cumple será sancionada", aseveró Armenta Mier.