La resistencia sobre ruedas surtió efecto, pues luego de los bloqueos en la Calzada Zaragoza y manifestaciones a las afueras de la sede legislativa, colectivos de motociclistas lograron que la Comisión de Movilidad y Transporte del Congreso de Puebla frenara temporalmente la obligatoriedad del holograma y el chip de identificación en cascos.

El acuerdo, alcanzado tras horas de protestas, contempla la suspensión inmediata de la medida y establece una mesa de trabajo fijada para el próximo 10 de noviembre, fecha en la que los diputados analizarán modificaciones o la abrogación definitiva de esta disposición dentro de la Ley de Movilidad y Seguridad Vial.

El presidente de la comisión legislativa, Elpidio Díaz Escobar, cedió ante el reclamo del gremio al admitir la necesidad de revisar el ordenamiento e informar a la Secretaría de Movilidad y Transporte para evitar operativos o sanciones en tanto se negocia la norma.

Los inconformes argumentaron que, aunque respaldan el uso del casco y la seguridad vial, la medida criminalizaba al sector sin atacar la delincuencia de fondo. El propio Díaz Escobar expuso la magnitud del descontrol en el estado: de un padrón estimado de 270 mil motocicletas que circulan en Puebla, apenas 60 mil cuentan con placas en regla, dejando más de 200 mil unidades en la irregularidad ante la omisión de las autoridades municipales.