La fiscal general del estado, Idamis Pastor Betancourt, rechazó de manera categórica que la adquisición del software de extracción digital de fabricación israelí, Cellebrite, vaya a ser utilizado para labores de espionaje o vigilancia masiva contra periodistas, activistas y la ciudadanía en general.

La titular de la Fiscalía General del Estado (FGE) aclaró que la herramienta tecnológica tiene un fin estrictamente forense y científico para la extracción de datos en dispositivos móviles previamente asegurados a generadores de violencia y objetivos prioritarios dentro de carpetas de investigación judicializadas.

Pastor Betancourt enfatizó que el uso de la plataforma estará sujeto a controles legales rigurosos y solo podrá ejecutarse tras la autorización explícita de un juez de control. La funcionaria precisó que esta tecnología servirá exclusivamente para realizar trabajo forense y extraer información de objetivos prioritarios asegurados, descartando que se trate de una herramienta de vigilancia.

Reiteró que para intervenir cualquier equipo se requiere solicitar formalmente un mandato judicial, por lo que el juez debe autorizar cada extracción antes de incorporar los datos a las investigaciones. Asimismo, detalló que los recursos provienen del Fondo de Aportaciones para la Seguridad Pública (FASP) y que el procedimiento de licitación es ejecutado por la Secretaría de Administración y Finanzas del Estado a través del Consejo Estatal de Coordinación del Sistema Nacional de Seguridad Pública.

Por su parte, el director de Infraestructura de la Fiscalía, César González, expuso que la incorporación de tecnología de vanguardia responde a la necesidad de actualizar capacidades operativas quce llevaban años obsoletas, alineando la actuación de la FGE a tres ejes fundamentales.

El primero radica en la modernización frente al crimen para enfrentar la delincuencia compleja con herramientas digitales de última generación. El segundo eje busca garantizar certeza jurídica al debido proceso, procesando evidencia tecnológica con rigor científico para sostener la validez de los casos en las audiencias. Finalmente, el tercer eje se enfoca en las víctimas para reducir tiempos de investigación y dar certidumbre pronta a las familias.

Pese a los argumentos expuestos por la representación ministerial, la adquisición de las licencias de Cellebrite mantiene el debate público en la entidad respecto a los mecanismos de resguardo y supervisión independiente necesarios para garantizar la privacidad de la información procesada.