La Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla concretó la reestructuración de su organigrama para fortalecer la procuración de justicia en casos de crueldad y maltrato animal.

A través del acuerdo A/004/2026 publicado en el Periódico Oficial del Estado, la fiscal general Idamis Pastor Betancourt formalizó la disolución de la antigua unidad que dependía de la Fiscalía de Investigación Metropolitana y dio paso a la Coordinación General Especializada en Investigación de Delitos contra Animales, organismo que operará bajo un esquema multidisciplinario con áreas de Investigación, Litigación, Análisis de Contexto, Apoyo Policial y Apoyo Pericial.

A la par de esta coordinación, el Instituto de Ciencias Forenses sumará a su estructura la Dirección y Subdirección del Servicio Veterinario Forense, integrada por médicos veterinarios zootecnistas y peritos encargados de ejecutar necropsias, realizar levantamiento de cadáveres y emitir dictámenes médico-legales con sustento científico para integrarlos a las carpetas de investigación.

La nueva área podrá iniciar indagatorias de oficio o por denuncia ciudadana, y respaldará la aplicación de las penas vigentes en el Código Penal del Estado, las cuales van de 10 meses a 4 años de prisión por lesiones, y de 5 a 8 años de cárcel cuando las agresiones causen la muerte del animal, contemplando agravantes por peleas clandestinas, zoofilia, uso de armas o extorsión.