Representantes del Colegio de Pilotos Aviadores de México (CPAM) y el senador Emmanuel Reyes Carmona, presidente de la Comisión de Economía del Senado, analizaron mecanismos para fortalecer la atención de la salud mental de los pilotos y facilitar que puedan solicitar ayuda especializada sin que el temor a consecuencias profesionales se convierta en una barrera.

Durante la reunión, el presidente del Colegio de Pilotos, Paul Castelazo, expuso las dificultades que pueden enfrentar los profesionales de la aviación cuando requieren atención por depresión, ansiedad u otras condiciones relacionadas con la salud mental.

El planteamiento busca establecer mecanismos de prevención, atención, seguimiento y valoración médica, tomando en cuenta tanto el bienestar de las tripulaciones como la responsabilidad que tienen los pilotos sobre la seguridad de los pasajeros.

Durante el encuentro se presentó el testimonio de una piloto sobre las circunstancias que pueden surgir cuando un integrante de una tripulación solicita atención psiquiátrica.

De acuerdo con lo expuesto, dependiendo de la condición y de la valoración médica correspondiente, puede ser necesaria una separación temporal de las actividades de vuelo, situación que puede generar incertidumbre sobre la situación profesional y laboral de quien recibe atención.

Ante este escenario, Castelazo planteó la necesidad de contar con rutas claras que contemplen desde la atención inicial y el acompañamiento especializado hasta la valoración de una eventual reincorporación a las actividades de vuelo, siempre de acuerdo con las condiciones médicas y la normatividad aplicable.

El objetivo, según lo planteado durante la reunión, es que la búsqueda de atención no sea retrasada por el temor a repercusiones profesionales, al tiempo que se mantienen los criterios médicos y de seguridad necesarios para determinar la aptitud de una persona para desempeñar sus funciones.

Reyes Carmona señaló que el Senado puede funcionar como un espacio de interlocución entre el sector aeronáutico, especialistas médicos y las autoridades responsables, con el propósito de analizar alternativas para atender esta problemática.

El legislador sostuvo que la salud mental y la seguridad aérea pueden abordarse de manera conjunta, mediante mecanismos que permitan detectar oportunamente situaciones que requieran atención y establecer procesos adecuados de seguimiento. “Tenemos que cuidar a quienes todos los días tienen la responsabilidad de cuidar a cientos de personas”, expresó Reyes Carmona durante el encuentro.

En la reunión también participaron especialistas en psiquiatría, entre ellos Juan Manuel Quijada Gaytán, exresponsable de la Comisión Nacional de Salud Mental y Adicciones (Conasama), y Berenice Islas Hernández, quienes aportaron elementos médicos para abordar la salud mental de las tripulaciones.

Los participantes señalaron la importancia de evitar que los problemas de salud mental sean abordados desde la estigmatización y plantearon la necesidad de promover una cultura de prevención en el sector aeronáutico. La discusión también tomó como referencia distintos acontecimientos registrados en la aviación internacional para destacar la importancia de contar con mecanismos de detección oportuna, atención especializada y seguimiento.

El planteamiento del CPAM consiste en avanzar hacia procedimientos que permitan a los pilotos recibir atención y, cuando corresponda, someterse a una valoración para determinar las condiciones de un eventual regreso a sus funciones.

La reunión representa, por ahora, un espacio de diálogo y no una reforma aprobada ni un nuevo procedimiento obligatorio para los pilotos. Reyes Carmona manifestó su disposición para mantener la interlocución con el sector y acercar sus propuestas a las instituciones y autoridades competentes.

El objetivo planteado por los participantes es encontrar mecanismos que permitan atender la salud mental de quienes trabajan en la aviación sin dejar de lado los estándares médicos y de seguridad que requiere el transporte aéreo.