Al Gobierno de Nuevo León le duró poco el impulso regulatorio, pues tras desatar una ola de protestas en estados vecinos y topada con el rechazo explícito de los municipios para salir a sancionar, la administración de Samuel García tuvo que dar paso atrás y frenar el "Pase Turístico" para vehículos foráneos.
El propio gobernador hizo el anuncio e informó que enviará una iniciativa al Congreso local para derogar la reforma que estaba a días de entrar en vigor; argumentó que el mecanismo que su gobierno aprobó "podía generar actos de molestia y corrupción" por parte de las policías de tránsito municipales, al darles cheque en blanco para detener a cualquier conductor por el simple pecado de portar placas foráneas.
Descubierta la pólvora, la administración estatal apostará por incentivar la regularización y el replaqueo de vehículos de residentes que aún portan placas de otros estados y, a través del Instituto de Control Vehicular, se habilitarán trámites en línea con descuentos para cambio de propietario y placas.
La medida busca evitar que los automovilistas sigan siendo "presas fáciles" de la extorsión vial —materia en la que, según la encuesta Así Vamos, las corporaciones municipales se llevan un apabullante 95.5 % de las menciones—.
Pese a la cancelación del Pase Turístico, el Ejecutivo estatal no detalló si aplicará algún esquema sustituto para controlar los vehículos que transiten de manera puramente temporal en la Zona Metropolitana de Monterrey.
Nuevo León da marcha atrás al Pase Turístico; Samuel García descubre de pronto que su propio trámite abría la puerta al "moche"
Tras protestas y rechazo municipal y de estados vecinos, Nuevo León frena el Pase Turístico antes de su entrada en vigor.