Un operativo por tierra y aire desplegado por Fuerzas Especiales del Ejército Mexicano, la Guardia Nacional y la FGR en los municipios de Tanhuato y Ecuandureo desencadenó narcobloqueos y la quema de vehículos en el norte de Michoacán.
La acción militar tenía como objetivo principal la captura de Heraclio Guerrero Martínez, alias "El Tío Lako", jefe regional del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) y, aunque el capo logró darse a la fuga, las autoridades aprehendieron a nueve integrantes de su estructura criminal, destacando su pareja sentimental, Lourdes "N", y su hija, Marisol "N".
Las intervenciones se concentraron en los poblados de Tinaja de Vargas y Colesio, bastiones operativos de la célula conocida como "Los Guerrero". En el sitio, las fuerzas federales aseguraron dos inmuebles, un arsenal compuesto por 14 armas de fuego -incluidas ametralladoras calibre .50 y lanzagranadas-, ocho artefactos explosivos improvisados, un dron, dosis de droga y 64 vehículos, uno de ellos con blindaje artesanal.
Tras las detenciones, la secretaría activó el Plan Antibloqueo en la zona de Zamora y vialidades aledañas para retirar los camiones incendiados y restablecer la circulación.
"El Tío Lako" es considerado uno de los principales generadores de violencia en Michoacán y Jalisco, habiendo tomado relevancia tras la muerte de Nemesio Oseguera Cervantes, "El Mencho", ocurrida en febrero pasado.
A Guerrero Martínez se le atribuye la orden de atacar a la Guardia Nacional en represalia por la caída del fundador del cártel, así como el control de narcolaboratorios, el tráfico de precursores químicos y el huachicol en la región del Bajío. Los nueve detenidos fueron trasladados en un helicóptero de la Fuerza Aérea Mexicana a las instalaciones de la FGR en la Ciudad de México para definir su situación jurídica.