Una multitudinaria marcha ciudadana que partió de la Glorieta de La Minerva para exigir agua limpia en la Zona Metropolitana de Guadalajara derivó este domingo en intensos choques con la Policía Estatal frente a Casa Jalisco.
Cientos de vecinos marcharon de forma pacífica a lo largo de la avenida Chapultepec con dirección a la residencia oficial del gobernador Pablo Lemus Navarro, con el objetivo de hacer escuchar sus reclamos ante la grave crisis de agua turbia, con sedimentos y malos olores que afecta a sus viviendas desde hace meses.
Sin embargo, la tensión se desbordó al llegar a las inmediaciones del inmueble, el cual se encontraba resguardado por un cerco de vallas metálicas e instructivos de seguridad.
La movilización pacífica se vio alterada cuando un grupo de inconformes —en el que reportes oficiales señalaron la presencia de presuntos infiltrados del llamado "bloque negro" e individuos procedentes del Estado de México y Veracruz— adoptó posturas hostiles, derribó las estructuras de contención y comenzó a romper adoquines con martillos para lanzar piedras, palos y objetos contundentes contra los uniformados.
En respuesta, elementos de la Policía Estatal con equipo antimotines desplegaron un operativo para repeler a la multitud utilizando gas lacrimógeno, macanazos y chorros de agua a presión. Las acciones de dispersión alcanzaron a contingentes de familias, mujeres, niños y adultos mayores que se encontraban en el sitio, provocando momentos de pánico, reportes de múltiples personas lesionadas y detenciones, al tiempo que diversos sectores condenaron que grupos ajenos hayan desvirtuado la exigencia ciudadana por el derecho al agua potable.