La Fiscalía General de la República (FGR), en coordinación con la Secretaría de la Defensa Nacional, llevó a cabo la incineración de más de 3.4 toneladas de narcóticos e ilícitos asegurados en cinco estados de la región noreste, en un procedimiento que se realizó en las instalaciones de la Séptima Zona Militar, en Apodaca, Nuevo León, y correspondió al cierre de más de 500 carpetas de investigación concluidas en la zona.

Las sustancias destruidas provinieron de operativos ejecutados en Nuevo León, Coahuila, Tamaulipas, San Luis Potosí y Zacatecas. El cargamento incluyó más de tres toneladas de marihuana, 285 kilos de metanfetamina, 50 kilos de cocaína y más de 45 mil pastillas psicotrópicas, además de vapeadores y mercancía apócrifa decomisada por las autoridades federales.

La ceremonia estuvo encabezada por el titular de la Fiscalía Especializada de Control Regional (FECOR), David Boone de la Garza, en representación de la fiscal general Ernestina Godoy Ramos, junto a delegados de las fiscalías federales de la región y mandos de la IV y VII Zona Militar. Los funcionarios destacaron la relevancia de la zona noreste para la seguridad nacional y la necesidad de mantener operativos coordinados.

Con este procedimiento, la FGR garantizó el retiro definitivo de circulación de los estupefacientes, evitando su comercialización en los mercados locales e internacionales y dando cumplimiento a los protocolos de transparencia y destrucción de bienes asegurados al crimen organizado.