La Fiscalía General de la República (FGR) rechazó categóricamente los sealamientos vertidos en un reportaje emitido por la cadena pública italiana RAI, en el que un presunto sicario del Cártel Jalisco Nueva Generación (CJNG) afirmaba que más de 500 personas fueron ejecutadas y al menos 250 calcinadas dentro del Rancho Izaguirre, en Teuchitlán, Jalisco.

La dependencia califica esa versión como "falsa" y precisó que las labores de procesamiento pericial en el inmueble registran un avance del 92 %, sin que hasta la fecha existan evidencias térmicas o científicas que sostengan la hipótesis de una cremación masiva.

A través de la Fiscalía Especializada en Derechos Humanos, la FGR subrayó que las investigaciones sobre el predio —el cual operaba como un centro clandestino de reclutamiento forzado y adiestramiento criminal conocido como "La Escuelita"— han derivado en la vinculación a proceso de 15 personas presuntamente ligadas a estas actividades ilícitas.

La institución encabezada por Ernestina Godoy indicó que las pesquisas continúan abiertas e incluyen el análisis técnico de dispositivos móviles y telefonía bajo control judicial, así como la recopilación de testimonios de víctimas que lograron sobrevivir a las dinámicas de captación del grupo delictivo.

El desmentido institucional refrenda la postura pericial de la FGR respecto a las condiciones físicas del lugar. Estudios elaborados en coordinación con laboratorios de la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) determinaron que en el sitio no se registraron niveles de calentamiento superiores a los 200 grados centígrados, parámetro distante de los más de 800 grados requeridos para un proceso de incineración humana.

Pese a los dictámenes oficiales que sealan la presencia de zanjas, fogatas y fragmentos óseos aislados en análisis, colectivos de familias de personas desaparecidas insisten en que los indicios recuperados en el predio deben continuar cotejándose con los registros forenses locales para garantizar el derecho a la verdad.