El Gobierno de Estados Unidos devolvió al embajador de México en Washington, Roberto Lazzeri, las cartas enviadas por la administración de la presidenta Claudia Sheinbaum a centros de detención migratoria donde han fallecido ciudadanos mexicanos, al considerar que esos documentos pretendían influir en actuaciones de autoridades estadounidenses dentro de su territorio.
Las misivas, enviadas el pasado lunes, correspondían a escritos conocidos en el ámbito jurídico estadounidense como "cease and desist", mediante los cuales se solicita el cese de una conducta presuntamente ilegal y que esta no vuelva a repetirse.
A través de un comunicado difundido en redes sociales, la Oficina de Asuntos del Hemisferio Occidental del Departamento de Estado informó que Michael Kozak, titular de esa oficina, entregó nuevamente las cartas al representante diplomático mexicano. "Kozak devolvió las cartas de México que aspiran a dirigir las acciones del personal del Gobierno de Estados Unidos que opera en territorio soberano de Estados Unidos", señaló la dependencia.
Durante la reunión sostenida este viernes en Washington, el funcionario estadounidense también recomendó que las inquietudes del Gobierno mexicano continúen planteándose mediante los canales diplomáticos habituales.
Por su parte, la Embajada de México en Estados Unidos informó que tomó nota de la devolución de las cartas y aseguró que las preocupaciones del Gobierno mexicano quedaron formalmente expresadas durante el encuentro con Kozak, así como en reuniones previas con el Departamento de Seguridad Nacional (DHS) y el Servicio de Control de Inmigración y Aduanas (ICE).
La Secretaría de Relaciones Exteriores (SRE) emprendió diversas acciones tras la muerte de al menos 17 migrantes mexicanos en lo que va del año, ocurridas tanto bajo custodia del ICE como durante operativos migratorios. Entre esas medidas se encuentran:
- Denuncias ante el Departamento de Justicia de Estados Unidos.
- Querellas presentadas ante fiscalías estatales.
- Comunicación con el Alto Comisionado de las Naciones Unidas para los Derechos Humanos.
- Envío de cartas de "cese y desistimiento" a centros de detención administrados por empresas privadas.
La primera de esas comunicaciones fue dirigida al centro de detención de Adelanto, California, donde, de acuerdo con la SRE, han fallecido cuatro ciudadanos mexicanos. En ella se solicitó detener prácticas que presuntamente derivaron en las muertes, entre ellas la falta de atención médica oportuna y políticas incompatibles con estándares médicos y penitenciarios.
El caso cobró mayor relevancia tras la muerte del mexicano Lorenzo Salgado Araujo, ocurrida el pasado 7 de julio en Houston, Texas, durante un operativo del ICE. Según la versión oficial estadounidense, un agente disparó contra el migrante después de que este presuntamente intentara embestir con su vehículo a elementos federales. Salgado falleció posteriormente en un hospital.
La polémica también se amplió con la muerte del ciudadano colombiano Joan Sebastián Durán Guerrero, registrada esta semana en Maine durante otro incidente relacionado con agentes migratorios.
Además, Human Rights Watch (HRW) informó en un reporte publicado a finales de junio que 52 personas murieron bajo custodia del ICE durante los primeros 500 días de la actual administración de Donald Trump, cifra que, según la organización, representa un incremento significativo en la tasa de mortalidad dentro del sistema de detención migratoria. El organismo también denunció que la información proporcionada por el ICE al Congreso y a la sociedad es limitada, lo que dificulta la supervisión independiente de estos casos.