La emblemática taquería El Califa de León, uno de los establecimientos más reconocidos de la gastronomía mexicana, anunció su llegada a Nueva York con la apertura de su primera sucursal internacional, prevista para finales de agosto en el barrio de Flatiron.
El restaurante, que alcanzó proyección mundial tras ser distinguido por la Michelin Guide en 2024, llevará a Estados Unidos el mismo concepto que lo hizo famoso en la Ciudad de México: una oferta reducida de tacos de carne preparados al momento, tortillas hechas a mano y salsas tradicionales con el mismo nivel de picante que caracteriza a su establecimiento original.
Fundada en 1968 por Juan Hernández González, la taquería se localiza sobre la avenida Ribera de San Cosme, en la capital del país. Su nombre hace referencia al apodo del histórico torero mexicano Rodolfo Gaona, conocido como "El Califa de León".
A lo largo de las décadas, el negocio ha mantenido un menú basado en la sencillez, integrado por únicamente cuatro especialidades:
- Taco de gaonera.
- Taco de bistec.
- Taco de costilla.
- Taco de chuleta.
Todos se preparan en tortillas de maíz recién hechas y se acompañan con salsa verde y salsa roja. En 2024, El Califa de León hizo historia al convertirse en la primera taquería en recibir una estrella Michelin, reconocimiento que catapultó su popularidad entre turistas nacionales y extranjeros.
El premio sorprendió incluso a su propietario, Mario Hernández, hijo del fundador, y provocó largas filas de comensales, además de atraer la visita de figuras internacionales como la cantante Dua Lipa y el piloto de Fórmula 1 Valtteri Bottas.
Aunque la taquería no renovó la estrella en la edición 2026 de la Guía Michelin, continúa siendo uno de los establecimientos más populares de la Ciudad de México gracias al impulso obtenido tras ese reconocimiento.
Antes de concretar su expansión, la familia Hernández realizó diversas pruebas en Estados Unidos mediante colaboraciones con Tacombi, incluyendo eventos en Nueva York, Chicago, Miami y Washington D.C., además de una experiencia temporal en Dallas. Ahora, el proyecto se materializará con una sucursal permanente en Flatiron.
De acuerdo con el sitio oficial del restaurante, la intención es replicar la experiencia de la sucursal mexicana para que los clientes puedan observar la preparación de los tacos junto a la parrilla y disfrutarlos en un ambiente similar al original.
La expansión continuará bajo un modelo familiar. Mientras Mario Hernández permanecerá al frente del negocio en Ciudad de México, la operación de la sede neoyorquina estará a cargo de su hijo, José Andrés Hernández Elizalde, representante de la tercera generación de la familia.