Canadá anunció nuevos aranceles de hasta 50% a productos estadounidenses con un valor aproximado de 27,600 millones de dólares canadienses, equivalentes a unos 20 mil millones de dólares estadounidenses.

Las nuevas medidas entrarán en vigor a partir de las 00:01 horas del 8 de septiembre de 2026, como respuesta a los aranceles anunciados por el gobierno de Donald Trump sobre productos canadienses.

Las represalias comerciales de Ottawa abarcan productos de sectores como acero, lácteos, electrodomésticos, maquinaria agrícola, pasta y papel, electrónica, pescado y mariscos, miel, quesos, refrigeradores, congeladores y muebles. Dependiendo del producto, las tarifas podrán alcanzar entre 15 y 50%.

El gobierno canadiense también anunció 7,500 millones de dólares canadienses en nuevas ayudas para enfrentar el impacto de las medidas comerciales estadounidenses. Estos recursos se suman a cerca de 25 mil millones de dólares canadienses movilizados durante los últimos 18 meses.

Entre las medidas de apoyo se contempla la ampliación temporal de algunas disposiciones del seguro de desempleo y un programa destinado a que las empresas puedan conservar y capacitar nuevamente a sus trabajadores.

La disputa también elevó la tensión entre Ottawa y Washington por el posible uso de recursos estratégicos como herramienta de presión comercial. El primer ministro de Ontario, Doug Ford, advirtió que Canadá podría considerar restricciones a las exportaciones de electricidad y minerales críticos hacia Estados Unidos si la confrontación continúa.

Los minerales críticos tienen importancia para sectores estratégicos estadounidenses, incluidos la industria militar, la fabricación de aeronaves, misiles, municiones y componentes electrónicos.

El primer ministro canadiense, Mark Carney, señaló que su gobierno no tenía previsto mantener las negociaciones comerciales con Estados Unidos a cualquier precio. Ottawa también informó que Carney conversó con dirigentes de los principales partidos de oposición para explicarles la respuesta canadiense ante los nuevos aranceles.

Por su parte, Trump acusó a Canadá de perjudicar deliberadamente a empresas estadounidenses y calificó al país como uno de los socios más difíciles con los que ha negociado.

La nueva ronda de medidas profundiza la guerra comercial entre Estados Unidos y Canadá, dos de las principales economías de América del Norte y socios comerciales dentro del marco del T-MEC.