El ministro del Supremo Tribunal Federal (STF) de Brasil, Alexandre de Moraes, ordenó la detención del exdiputado federal Eduardo Bolsonaro, hijo del expresidente Jair Bolsonaro, y dispuso la cancelación de sus pasaportes brasileños. La resolución establece el inicio de la ejecución de una condena de cuatro años y dos meses de prisión por el delito de coacción durante un proceso judicial.

La orden fue emitida el 8 de octubre de 2026, luego de que la sentencia quedara firme y se agotaran las posibilidades de presentar nuevos recursos. Eduardo Bolsonaro se encuentra en Estados Unidos, donde reside desde 2025, por lo que la ejecución de la pena enfrenta dificultades mientras permanezca fuera de Brasil.

Además de ordenar la emisión del mandamiento de prisión, Moraes instruyó las medidas correspondientes para registrar la orden ante las autoridades y cancelar los documentos de viaje brasileños del exlegislador. La pena deberá cumplirse inicialmente bajo un régimen semiabierto.

La condena, dictada en junio de 2026 por la Primera Sala del Supremo Tribunal Federal, está relacionada con gestiones realizadas por Eduardo Bolsonaro ante autoridades estadounidenses para promover medidas contra Brasil durante el proceso judicial que enfrentó su padre por la trama golpista.

Según la resolución judicial, el exdiputado buscó impulsar sanciones contra autoridades brasileñas y medidas comerciales que afectaran las exportaciones del país, con el propósito de ejercer presión sobre el Poder Judicial y tratar de influir en el proceso contra Jair Bolsonaro.

En septiembre, la Primera Sala del STF rechazó por unanimidad el recurso presentado contra la condena, con lo que el proceso avanzó hacia la ejecución de la sentencia. Además de la pena de prisión, Eduardo Bolsonaro fue declarado inelegible durante ocho años.

El exlegislador reside en Texas y cuenta con residencia permanente estadounidense. Su permanencia en el extranjero también tuvo consecuencias en su trayectoria pública: perdió su escaño en la Cámara de Diputados por sus ausencias y dejó de desempeñar su cargo como funcionario de la Policía Federal brasileña.

Su actividad política en Estados Unidos ha estado vinculada con las gestiones para obtener medidas contra Brasil durante el juicio de su padre. Entre las consecuencias de ese conflicto estuvieron las sanciones estadounidenses contra integrantes del Poder Judicial brasileño y la aplicación de medidas comerciales contra las exportaciones del país.

La orden de arresto se produce en un contexto de tensión política, mientras Brasil se prepara para la segunda vuelta de las elecciones presidenciales entre el mandatario Luiz Inácio Lula da Silva y Flávio Bolsonaro, hermano de Eduardo e hijo del expresidente Jair Bolsonaro.

Eduardo Bolsonaro también ha desempeñado un papel de enlace entre su familia y sectores políticos estadounidenses cercanos al presidente Donald Trump. Su situación judicial añade un nuevo elemento de tensión a las relaciones entre el entorno de los Bolsonaro y las instituciones brasileñas.