Una zona de baja presión localizada en el suroeste del Golfo de México, cerca de las costas de Tamaulipas y Veracruz, mantiene en alerta a los servicios meteorológicos debido a que podría convertirse en una depresión tropical durante los próximos días.

El Centro Nacional de Huracanes (NHC) de Estados Unidos identificó el sistema como AL92 y señaló que las lluvias y tormentas eléctricas asociadas muestran signos de organización. El organismo estima en 90 por ciento la probabilidad de que se forme un ciclón tropical durante las próximas 48 horas y también en siete días.

El pronóstico más reciente indica que el sistema se desplazará inicialmente hacia el este, antes de girar hacia el norte o noreste en dirección a la costa norte del Golfo de México. Por ahora, el NHC considera prematuro determinar impactos específicos en esa región de Estados Unidos.

Aunque todavía no se ha definido una trayectoria de impacto, el NHC advierte que el sistema podría provocar lluvias fuertes y rachas de viento en la península de Yucatán durante los próximos días, independientemente de que alcance o no la categoría de ciclón tropical.

En el Golfo de México también se anticipan condiciones marítimas adversas. El pronóstico para los siguientes días contempla un incremento de los vientos y del oleaje en distintas zonas del Golfo, particularmente conforme avance la perturbación.

El NHC señala que la zona de baja presión se ubica cerca de Tampico, Tamaulipas, y que su desarrollo gradual es cada vez más probable. El organismo prevé que el sistema permanezca varios días sobre el Golfo antes de cambiar su trayectoria hacia el norte.

Por ahora, no existe certeza de que el sistema llegue a convertirse en huracán. El escenario inmediato que contempla el NHC es la formación de una depresión tropical, que posteriormente tendría que alcanzar vientos sostenidos de al menos 63 kilómetros por hora para convertirse en tormenta tropical.

Será entonces cuando, de alcanzar esa categoría, el sistema reciba un nombre de la lista oficial de ciclones tropicales del Atlántico. Las condiciones atmosféricas podrían favorecer cierto desarrollo, aunque el NHC mantiene cautela sobre la evolución del sistema y señala que todavía es demasiado pronto para establecer con precisión su intensidad y trayectoria finales.

Por ello, las autoridades meteorológicas mantienen vigilancia sobre AL92, mientras los pronósticos se actualizan conforme el sistema avance por el Golfo de México.