Las protestas de miles de jóvenes en Albania contra la corrupción, la falta de oportunidades y las deficiencias educativas derivaron este jueves en nuevos enfrentamientos con la Policía antidisturbios y actos vandálicos en Tirana, la capital del país. Las autoridades reportaron más de 70 agentes heridos, mientras continúan las detenciones de manifestantes.

La movilización ha aumentado de intensidad en los últimos días. El martes fueron detenidas 20 personas y el miércoles se registró un incendio en un edificio. Ayer, jueves, el Hospital de Traumatología de Tirana había atendido a 26 personas hasta media tarde.

El director de la Policía, Skënder Hita, afirmó que solo una pequeña parte de los detenidos eran estudiantes, pese a que entre los participantes en las marchas predominan adolescentes, muchos de ellos en edad de cursar el bachillerato.

La Policía desplegó un operativo más contundente para impedir que los manifestantes llegaran al Ministerio de Educación, el Parlamento, la sede del Partido Socialista del primer ministro Edi Rama y, durante la noche, a las oficinas del Gobierno. Los agentes utilizaron cañones de agua y gases lacrimógenos, mientras algunos jóvenes respondieron con adoquines y fuegos artificiales.

Los manifestantes consiguieron incendiar la entrada del Ministerio de Economía, un edificio que ya había sufrido daños el día anterior. También ingresaron en sus instalaciones y vandalizaron parte del mobiliario. Las movilizaciones se extendieron a otras ciudades, entre ellas Elbasan, Korçe, Durres y Shkoder. En esta última, un mando policial quedó en estado crítico después de recibir un golpe en la cabeza con una piedra lanzada durante las protestas.

Algunos jóvenes justificaron el uso de la violencia al considerar que es la única manera de llamar la atención de un Gobierno al que acusan de corrupción y arrogancia.

Edi Rama enfrenta desde mayo una creciente ola de movilizaciones ciudadanas. El movimiento comenzó como una protesta contra los planes de vender terrenos de un parque natural para desarrollar un proyecto turístico vinculado a Jared Kushner, yerno del presidente estadounidense Donald Trump.

La movilización, conocida como la Revolución de los Flamencos por los animales que habitan en la reserva, amplió sus exigencias para incluir más democracia, transparencia y rendición de cuentas por parte del Gobierno. La plataforma que impulsa el movimiento, que no cuenta con un líder visible, sostiene que las demandas estudiantiles están relacionadas con las principales preocupaciones de las protestas: la lucha contra la corrupción, el aumento del costo de vida y la actuación del primer ministro.

Varios manifestantes de entre 16 y 18 años acusaron a Rama de «vender el país» mediante proyectos inmobiliarios. El descontento juvenil también refleja una frustración que se ha observado en movilizaciones de otros países, como Francia, donde las protestas estudiantiles han cuestionado la actuación del Gobierno.

El primer ministro ha descartado dimitir y responsabilizó de los enfrentamientos a la oposición conservadora, a la que acusa de intentar desestabilizar Albania cada vez que el país busca avanzar.

Rama gobierna desde 2013. En las elecciones de mayo de 2025, el Partido Socialista obtuvo la victoria por cuarta ocasión consecutiva y consiguió una mayoría absoluta. En declaraciones a Reuters, el mandatario argumentó que ese resultado electoral le otorga mayor legitimidad que las protestas.

Durante su gestión, Albania ha avanzado en su aspiración de incorporarse a la Unión Europea, con la meta de completar el proceso en 2030. Sin embargo, el país continúa enfrentando dificultades económicas y problemas de corrupción.

Por su parte, el presidente del Parlamento, el socialista Niko Peleshi, atribuyó las movilizaciones a la actuación de lo que calificó como «fuerzas malignas» interesadas en alejar a Albania de Bruselas. También afirmó que los estudiantes serán los primeros albaneses en llegar a la vida adulta como ciudadanos europeos.

La población mantiene posiciones divididas sobre el rumbo del país. Roland, un taxista entrevistado en el contexto de las protestas, consideró que Albania se ha modernizado durante el mandato de Rama y acusó a la oposición de obstaculizar ese proceso. A su juicio, el primer ministro llevará al país a la Unión Europea antes de retirarse de la política.