A 11 años de la desaparición forzada de Paulina Camargo Limón, familiares, amigos y colectivos de búsqueda colocaron un memorial sobre el camellón del Bulevar 5 de Mayo, justo frente a las instalaciones de la Fiscalía General del Estado (FGE) de Puebla.

Rocío Limón, madre de la joven que desapareció el 25 de agosto de 2015 mientras se encontraba embarazada, encabezó la reunión con el objetivo de visibilizar la exigencia continua de justicia, memoria y localización de su hija y su bebé.

El monumento, con una altura de poco más de un metro, consiste en una estructura metálica en forma de árbol con mariposas —elaborada con varillas por un familiar de la víctima—, acompañada de una placa conmemorativa e imágenes de otras mujeres víctimas de desaparición en la entidad.

La intervención busca representar el trabajo diario de las madres buscadoras y apelar a la empatía ciudadana ante los casos de violencia e ingobernabilidad que laceran a la entidad.

Aunque el pasado 17 de julio un Tribunal de Enjuiciamiento declaró culpable a la expareja sentimental de la joven, José María Sosa Álvarez, dictándole una sentencia de 56 años y seis meses de prisión por el delito de desaparición cometida por particulares, el paradero de Paulina sigue siendo desconocido.

Ante este escenario, la familia adelantó que prevé acudir a Servicios Periciales y registros forenses de otras entidades para continuar con los trabajos de búsqueda.