El aumento de las tensiones geopolíticas en Medio Oriente ha impulsado el precio de la mezcla mexicana de exportación, permitiendo que el crudo mexicano cotice por encima de las previsiones establecidas por la Secretaría de Hacienda para 2026 y generando mayores ingresos para Petróleos Mexicanos (Pemex).
La mezcla mexicana cerró este lunes en 79.19 dólares por barril, lo que representa un incremento cercano al 49% respecto al nivel registrado a finales de diciembre de 2025, cuando se ubicaba alrededor de 53 dólares por barril.
Este comportamiento coloca al petróleo mexicano muy por encima del precio promedio de 54.9 dólares por barril considerado por la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) en los Criterios Generales de Política Económica 2026, documento con el que estimó ingresos petroleros por 1.2 billones de pesos para este año.
Aunque el encarecimiento del crudo fortalece las finanzas de Pemex al incrementar el valor de sus exportaciones, también representa un factor de presión para los precios de los combustibles y la inflación, debido al mayor costo internacional de los energéticos.
Los mercados petroleros continúan atentos a la evolución del conflicto entre Estados Unidos e Irán, cuya escalada provocó que la mezcla mexicana superara los 110 dólares por barril durante mayo pasado. Sin embargo, tras una pausa temporal en las hostilidades y las expectativas de un posible regreso a las negociaciones diplomáticas, los precios internacionales registraron una corrección.
Este lunes, el petróleo estadounidense West Texas Intermediate (WTI) se ubicó en 81.73 dólares por barril, mientras que el Brent, referencia internacional, cotizó en 85.18 dólares, ambos con retrocesos respecto a la jornada previa.
La expectativa de que disminuyan las tensiones también abre la posibilidad de normalizar el tránsito marítimo por el estrecho de Ormuz, considerado uno de los corredores estratégicos para el comercio mundial de petróleo. No obstante, la incertidumbre persiste debido a que Irán continúa negando la existencia de negociaciones directas con Washington para alcanzar un cese definitivo de las hostilidades.
Ante el impacto del aumento en los precios internacionales del petróleo, el Gobierno federal reforzó los estímulos fiscales al Impuesto Especial sobre Producción y Servicios (IEPS) para contener el costo de los combustibles. En el caso del diésel, el subsidio aumentó de 50.64% a 71.58% en una semana, lo que reduce significativamente el impuesto que pagan los consumidores por litro.
Además, el Ejecutivo mantiene un acuerdo voluntario con distribuidores para que el precio del diésel no supere los 27 pesos por litro. De acuerdo con las autoridades, aproximadamente 84% de las estaciones de servicio ya comercializan el combustible dentro de ese límite, aunque cerca de mil 500 gasolineras continúan ofreciendo precios superiores.
Para la gasolina Magna, el estímulo fiscal pasó de 22.20% a 38.18%, mientras que la gasolina Premium volvió a recibir apoyo gubernamental después de varias semanas sin subsidio, al establecerse un estímulo de 30%, equivalente a 1.7 pesos por litro.
El Gobierno busca con estas medidas amortiguar el impacto del encarecimiento internacional del petróleo sobre los consumidores; sin embargo, especialistas advierten que mantener estos estímulos fiscales podría reducir el margen de maniobra de las finanzas públicas si la volatilidad en el mercado energético persiste durante los próximos meses.
El incremento en el valor del petróleo representa un alivio para Pemex al elevar los ingresos por exportaciones, especialmente en un contexto donde la empresa mantiene importantes retos financieros.
Sin embargo, el alza del crudo también incrementa el costo de importación de combustibles y obliga al Gobierno federal a destinar mayores recursos para subsidiar las gasolinas, con el objetivo de evitar un traslado directo de esos incrementos al consumidor final.
Petróleo mexicano supera previsiones de Hacienda por tensión en Medio Oriente; suben ingresos de Pemex aunque crecen subsidios a gasolinas
La mezcla mexicana de PEMEX para exportación ya supera ampliamente las previsiones de la Secretaría de Hacienda para 2026. Persisten subsidios para evitar 'gasolinazo'.