El director general de Petróleos Mexicanos (Pemex), Juan Carlos Carpio, presentó un balance sobre la situación financiera y operativa de la empresa durante la conferencia matutina de la presidenta Claudia Sheinbaum, en Palacio Nacional. Entre los principales resultados, destacó la disminución de la deuda, el comportamiento de la producción y las inversiones destinadas a fortalecer la cadena de valor de la petrolera.

“Estamos transformando más petróleo en productos útiles para la economía y la población”, afirmó el funcionario, al señalar que la estrategia de la empresa busca incrementar el procesamiento de crudo y la producción de combustibles dentro del país.

Carpio indicó que Pemex contempla invertir más de 1.8 billones de pesos para reforzar sus operaciones, con recursos propios de la empresa. Asimismo, reportó una producción de petróleo cercana a la meta de 1.8 millones de barriles diarios, con un registro de 1.76 millones.

En cuanto al gas natural, señaló que la producción aumentó 7.5% respecto a 2024 y superó los 4,900 millones de pies cúbicos diarios.

El director de la petrolera también destacó el crecimiento de la refinación nacional, que, de acuerdo con las cifras presentadas, aumentó 81% respecto a 2018. El procesamiento pasó de aproximadamente 612 mil barriles diarios a más de un millón 100 mil.

Entre los factores que contribuyen a este resultado mencionó la incorporación de la refinería Olmeca, ubicada en Dos Bocas, Tabasco, así como las mejoras operativas realizadas en instalaciones estratégicas de la refinería de Tula, Hidalgo.

Carpio agregó que la empresa ha incrementado la producción de petroquímicos y fertilizantes, con el propósito de fortalecer tanto a la industria como al sector agrícola.

En materia financiera, el funcionario aseguró que Pemex disminuyó sus compromisos de deuda en más de 20 mil millones de dólares en menos de dos años, lo que, según expuso, representa su nivel más bajo desde 2014. Carpio sostuvo que la reducción permite disminuir el gasto destinado al pago de intereses y disponer de más recursos para invertir en extracción, refinación y petroquímica.

Por separado, HR Ratings ajustó la calificación global de largo plazo de Pemex de HR BBB+(G) a HR BBB(G), con perspectiva estable. La agencia explicó que la decisión respondió al ajuste aplicado a la calificación soberana de México. Sin embargo, mantuvo la nota nacional de la petrolera en HR AAA.

La calificadora considera que Pemex conserva un estatus de soberana de facto debido al respaldo del Gobierno de México, que incluye aportaciones para atender el servicio de la deuda, inversiones de capital y apoyos fiscales. También toma en cuenta la importancia de la compañía para los ingresos públicos.

De acuerdo con las cifras de HR Ratings, al cierre del segundo trimestre de 2026 la deuda total de Pemex, medida en pesos, se redujo 11.6% frente al cierre de 2025.

En dólares, el saldo pasó de 85,200 millones al finalizar el año pasado a 77,500 millones al cierre del segundo trimestre de 2026, una disminución de 9.1%.

De esta manera, los datos presentados muestran una reducción de los pasivos financieros de Pemex, aunque la empresa continúa dependiendo del respaldo gubernamental para hacer frente a sus obligaciones. La rebaja de su calificación global, por su parte, refleja el efecto de la evaluación soberana de México y no implica que la calificadora haya retirado la máxima nota nacional de la petrolera.