El presidente de la FIFA, Gianni Infantino, defendió la organización del Mundial 2026, celebrado en Estados Unidos, México y Canadá, y aseguró que la justa se desarrolló sin incidentes de seguridad, en respuesta a las críticas surgidas durante y después del torneo.

A través de un mensaje publicado en sus redes sociales, el dirigente afirmó que más de siete millones de aficionados, provenientes de 200 países, asistieron a los partidos disputados en 16 ciudades sede, donde, según dijo, prevalecieron la convivencia y el ambiente festivo.

"Siete millones de personas de 200 países disfrutaron del torneo a través de 16 ciudades fantásticas y estadios: cero incidentes, cero hostilidad y cero violencia, solo alegría, emociones, felicidad, unidad y reunión. Todo fue seguro y feliz", escribió. Una semana después de la final, en la que España conquistó el título mundial tras vencer a Argentina, Infantino lamentó que, a su juicio, algunas personas se enfocaran en cuestionar el campeonato en lugar de disfrutarlo.

Sin mencionar nombres, dirigió un mensaje a quienes criticaron la organización del certamen, al señalar que la FIFA estuvo concentrada en ofrecer un torneo exitoso. "Estaban tan consumidos por el odio y las críticas que se lo perdieron todo (...) Mientras ustedes dividen, nosotros unimos", expresó.

En su publicación, el presidente de la FIFA utilizó como ejemplo la participación de la selección de Irán, al asegurar que el equipo ingresó sin contratiempos a Estados Unidos pese al contexto de tensión internacional.

Para Infantino, el Mundial demostró que el futbol puede convertirse en un espacio de convivencia por encima de las diferencias políticas. "El futbol va de unidad, no de división. El futbol es más grande que el odio y la discriminación", sostuvo.

Asimismo, defendió el proceso de expedición de visas para los aficionados extranjeros, al señalar que, aunque algunas personas no pudieron ingresar al país anfitrión, millones sí obtuvieron autorización para asistir al torneo.

Infantino aprovechó el mensaje para referirse a las decisiones arbitrales que generaron polémica durante la Copa del Mundo. Aunque evitó mencionar casos específicos, hizo referencia a cuestionamientos sobre tarjetas amarillas y rojas, así como a decisiones disciplinarias posteriores, en aparente alusión a episodios que generaron debate durante el campeonato.

El dirigente afirmó que este tipo de revisiones son prácticas habituales en distintas ligas profesionales y consideró contradictorio que algunos países las cuestionaran durante el Mundial. "Las tarjetas rojas o amarillas potencialmente erróneas, o las decisiones posteriores de no sancionar a los jugadores en determinadas situaciones, son habituales y están ampliamente aceptadas en algunas de las ligas más importantes del mundo", señaló.

Finalmente, Infantino aseguró sentirse orgulloso por el desarrollo del torneo y expresó su deseo de que el futbol continúe siendo un instrumento para promover la convivencia. "Me siento increíblemente orgulloso de haber contribuido, aunque sea un poco, al gran espectáculo del Mundial. Espero que el fútbol pueda elevarse por encima del odio", concluyó.