La Corte Federal del Distrito Sur de Nueva York aplazó, sin fijar una nueva fecha, la audiencia que estaba programada para este martes del exsecretario de Seguridad Pública de Sinaloa, Gerardo Mérida Sánchez, quien enfrenta cargos en Estados Unidos por presuntos vínculos con el Cártel de Sinaloa. Hasta el momento, el tribunal no ha informado las razones por las que la diligencia judicial fue pospuesta.

Mérida Sánchez es el único de los diez funcionarios y exfuncionarios de la administración del gobernador con licencia de Sinaloa, Rubén Rocha Moya, que se ha entregado voluntariamente a las autoridades estadounidenses. Todos ellos fueron señalados por presuntos actos de corrupción y supuestos vínculos con la facción de Los Chapitos, integrada por hijos de Joaquín "El Chapo" Guzmán.

La audiencia suspendida habría sido la tercera comparecencia del exfuncionario ante la justicia estadounidense. El general retirado cruzó la frontera hacia Arizona y se entregó el 11 de mayo. Un día después compareció por primera vez ante una corte federal de ese estado, que ordenó su traslado a Nueva York para enfrentar el proceso penal.

El 15 de mayo, durante su primera audiencia en Manhattan, Mérida Sánchez fue informado formalmente de los cargos en su contra. En esa comparecencia, tanto él como su defensa presentaron una declaración de no culpable, por lo que el caso quedó encaminado hacia un eventual juicio.

De acuerdo con la acusación presentada por la fiscalía federal, el exsecretario habría recibido pagos mensuales de 100 mil dólares por parte de Los Chapitos para permitir las operaciones del grupo criminal en Sinaloa sin interferencia de las autoridades.

Los delitos que enfrenta incluyen conspiración para importar narcóticos, posesión de ametralladoras y artefactos destructivos, así como conspiración para poseer ese tipo de armamento. Durante la audiencia de mayo, la abogada defensora Sarah Krissoff dejó abierta la posibilidad de alcanzar un acuerdo con la fiscalía al señalar que la declaración de inocencia se presentaba "por el momento".

En caso de no concretar un acuerdo de colaboración con las autoridades estadounidenses y ser declarado culpable, Gerardo Mérida Sánchez, de 66 años, podría enfrentar una condena superior a 60 años de prisión, además de una multa cuyo monto será determinado durante el proceso judicial.