Pemex dispara exportaciones a Estados Unidos tras alza del petróleo por conflicto en Medio Oriente
Las exportaciones de Petróleos Mexicanos (Pemex) hacia Estados Unidos registraron un fuerte repunte en marzo, impulsadas por el alza en los precios internacionales del crudo derivada del conflicto en Medio Oriente, revirtiendo temporalmente la tendencia a la baja que mantenía la petrolera.
Entre el 7 y el 13 de marzo de 2026, México exportó 640 mil barriles diarios de crudo a Estados Unidos, lo que representó un incremento de 161.2% respecto a la última semana de febrero, antes del inicio de las tensiones bélicas. Este volumen colocó a México como el tercer mayor proveedor de petróleo a Estados Unidos, solo por detrás de Canadá y Arabia Saudita, y por encima de países como Venezuela.
El aumento en los envíos ocurre en un contexto donde Pemex había reducido exportaciones para priorizar el abasto interno y fortalecer el sistema de refinación nacional, una estrategia que ha impactado sus ingresos en los últimos años .
El repunte también coincide con el encarecimiento del crudo. En ese mismo periodo, la mezcla mexicana pasó de 83.64 a 93.04 dólares por barril, un alza de más del 11% en una semana, impulsada por la incertidumbre en los mercados energéticos globales.
Este escenario podría traducirse en mayores ingresos para el país. De acuerdo con estimaciones del Instituto Mexicano para la Competitividad (IMCO), si el precio del petróleo se mantiene en torno a los 90 dólares por barril durante el año, México podría obtener hasta 406 mil millones de pesos adicionales en ingresos petroleros.
Sin embargo, el contexto también evidencia limitaciones estructurales. En enero, Pemex exportó apenas 294.4 mil barriles diarios, su nivel más bajo en al menos 36 años, reflejo de la caída en producción y del cambio de estrategia hacia la refinación interna.
El repunte reciente, por tanto, responde más a una oportunidad coyuntural en el mercado internacional que a un cambio estructural, en medio de un entorno energético global marcado por la volatilidad y las tensiones geopolíticas.




