China desafía sanciones de Estados Unidos y ordena a empresas ignorarlas antes de reunión Xi-Trump
El gobierno de China ordenó a sus empresas ignorar las sanciones impuestas por Estados Unidos, en un movimiento que eleva la tensión entre las dos mayores economías del mundo y podría impactar al sistema financiero internacional.
La medida, anunciada previo a una esperada reunión entre Donald Trump y Xi Jinping, representa un giro más agresivo en la postura de Pekín, que anteriormente criticaba estas sanciones pero permitía su cumplimiento parcial para evitar represalias económicas. En esta ocasión, las autoridades chinas instruyeron a las compañías a no acatar las restricciones estadounidenses contra refinadoras privadas vinculadas al comercio de petróleo iraní, entre ellas Hengli Petrochemical, sancionada recientemente.
El Ministerio de Comercio chino argumentó que estas sanciones carecen de base en el derecho internacional y afectan la estabilidad de su cadena de suministro energético, además de poner en riesgo la seguridad energética del país.
Como respaldo, Pekín activó una herramienta legal implementada en 2021 que busca proteger a sus empresas frente a legislaciones extranjeras consideradas injustificadas, permitiendo incluso solicitar exenciones si el cumplimiento de sanciones genera afectaciones significativas.
La decisión también coloca en una posición delicada a bancos e instituciones financieras chinas que operan con estas empresas, al quedar expuestas a posibles sanciones secundarias por parte de Washington.
Analistas advierten que, aunque el sector privado chino ha mostrado disposición a asumir riesgos —especialmente al adquirir petróleo con descuento de países como Irán, Rusia y Venezuela—, una escalada podría afectar directamente a grandes bancos estatales.
El movimiento se da en un contexto de creciente rivalidad económica y tecnológica, donde China ha reforzado el uso de herramientas estratégicas para contrarrestar la influencia estadounidense, desde restricciones comerciales hasta bloqueos en sectores clave.
La respuesta de Washington será clave para determinar si el conflicto escala, especialmente si decide ampliar las sanciones hacia instituciones financieras chinas, lo que podría detonar nuevas medidas de represalia por parte de Pekín.




