Mayoría rechaza Cablebús en Puebla, revela estudio de la UPAEP
Un estudio exploratorio realizado por estudiantes y docentes de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP) reveló que el 57.4% de los habitantes de la capital está en desacuerdo con el proyecto del Cablebús impulsado por el gobierno estatal, mientras que apenas un 20 por ciento manifestó su apoyo a la obra. Asimismo, el 78.8% de los participantes consideró que el sistema de transporte aéreo representa un “capricho” del gobernador Alejandro Armenta Mier.
La investigación se llevó a cabo entre el 23 de marzo y el 28 de abril de 2026, mediante la aplicación de 1,590 encuestas y 127 entrevistas a profundidad a ciudadanos mayores de 18 años en más de 260 colonias de la ciudad. El equipo estuvo conformado por un centenar de alumnos de diversas carreras y fue encabezado por los estudiantes de Mercadotecnia Cristian Eileen Romero Hernández, Camila Arroyo Flores, Ana Sofía Barrientos Alcalá y Santiago Leonardo Malaver Cantón.
Los resultados generales de la muestra sobre el conocimiento y postura ante el proyecto se distribuyeron de la siguiente manera:
- En desacuerdo: 57.4%
- De acuerdo: 20%
- Indiferente: 10%
- Desconoce el proyecto: 12.6%
Entre el sector mayoritario que se opone al Cablebús, el 34.9% argumentó una fuerte preocupación por el impacto ambiental y la tala de árboles; el 19.8% señaló que existen necesidades más urgentes en el municipio; el 16.4% aseguró que el sistema no resolverá los problemas reales de movilidad y un 12.1% criticó el alto gasto de recursos públicos, sumando quejas sobre opacidad y falta de transparencia. El análisis arrojó que los usuarios más frecuentes del transporte público tradicional y los vecinos que habitan cerca del trazo proyectado son quienes muestran la mayor resistencia.
Durante la presentación del informe, los universitarios de la UPAEP cuestionaron los resultados de la encuesta previa elaborada por el Centro de Investigación y Opinión Social (CISO) de la Benemérita Universidad Autónoma de Puebla (BUAP), la cual reportaba un amplio respaldo social al proyecto; desde la perspectiva de los investigadores de la UPAEP, el estudio del CISO presentó deficiencias metodológicas debido a que evaluó múltiples obras públicas de forma simultánea y formuló preguntas sesgadas hacia los beneficios teóricos del Cablebús, en lugar de consultar directamente si la ciudadanía aprobaba o no su edificación.
Este rechazo documentado por la academia coincide con el descontento social en las calles, donde colectivos ambientalistas, estudiantes y ciudadanos han realizado al menos siete manifestaciones masivas en contra de la obra. A pesar de las protestas y de las mesas de diálogo impulsadas por organizaciones civiles para modificar la estrategia de movilidad masiva, el Gobierno de Puebla mantiene firme la ejecución del proyecto.



