Evo Morales es declarado en rebeldía; suspenden juicio por trata agravada en Bolivia
Un tribunal de Bolivia suspendió este lunes el juicio contra el expresidente Evo Morales por presunta trata agravada de personas, luego de que el exmandatario no se presentó a la audiencia inicial celebrada en la ciudad de Tarija.
Tras la ausencia de Morales y de su equipo legal, el tribunal lo declaró en rebeldía y emitió órdenes de captura y arraigo, medida que le impide salir del país mientras continúe el proceso judicial. El fiscal del caso, Luis Gutiérrez, informó que el juicio permanecerá suspendido hasta que el exgobernante comparezca voluntariamente ante la Justicia o sea presentado por la fuerza pública.
La Fiscalía de Tarija señaló que la defensa de Morales no presentó justificantes formales para explicar su ausencia, por lo que el tribunal determinó asignarle abogados de defensa pública durante la audiencia.
Por su parte, Wilfredo Chávez, integrante de la defensa del exmandatario, argumentó que Morales no fue notificado personalmente sobre el inicio del juicio y que únicamente recibió un edicto judicial, situación que calificó como una irregularidad procesal.
Morales enfrenta acusaciones por presuntamente haber sostenido una relación con una menor de edad durante su mandato presidencial y haber tenido una hija con ella en 2016. El proceso judicial se intensificó desde octubre de 2024, cuando el Ministerio Público presentó la acusación formal y solicitó su aprehensión. Según la Fiscalía, existen más de 170 pruebas de cargo y decenas de testimonios relacionados con el caso.
Desde octubre de 2024, el exmandatario permanece en el Trópico de Cochabamba, región considerada su principal bastión político y sindical, resguardado por simpatizantes que han impedido el ingreso de fuerzas de seguridad para ejecutar órdenes judiciales en su contra.
Durante ese periodo, seguidores de Morales realizaron bloqueos carreteros en distintas zonas del país para evitar su detención, generando tensión política y afectaciones económicas en Bolivia.
El caso se desarrolla en medio de una creciente confrontación entre sectores afines a Morales y el gobierno boliviano encabezado por Rodrigo Paz, en un contexto de protestas sociales y división interna dentro del movimiento político oficialista.



